Una alimentaci�n basada en la carne, el pescado y las materias primas de la cuenca del Mediterr�neo. Y, junto a ello, c�digos sociales precisos que marcan el ritmo de la cocina y la hospitalidad. Lo que trasluce de la Odisea, el poema �pico llevado al cine en estos d�as por el director Christopher Nolan, es una sociedad que se acerca a la comida y a la convivencia con una mentalidad refinada que, m�s all� de las omisiones y modificaciones del guion, se percibe tambi�n en la pel�cula.Aunque la obra hom�rica no puede entenderse como un reflejo fiel de una �poca hist�rica precisa, es sin duda una ventana a la forma de entender el mundo de la civilizaci�n de la que surgi�."Si tenemos que mirar los alimentos disponibles, el mundo hom�rico se nutr�a generalmente de tortas, tanto saladas como dulces, fruta (sobre todo manzanas, peras y granadas), quesos, leche, grandes parrilladas de animales y, naturalmente, much�simo pescado", explica Silvia Romani, docente de Religiones y Mitolog�a del Mundo Cl�sico en la Universidad Estatal de Mil�n.La liturgia de la mesa en la Antigua GreciaPero lo que emerge del poema es m�s que una simple lista de platos. Son varios los episodios que giran en torno a la comida y devuelven el fuerte valor cultural que la mesa y su liturgia ten�an en la Grecia antigua."Los dos momentos a mi parecer m�s significativos, desde el punto de vista de la comida, son el episodio del c�clope Polifemo y el banquete en la corte de los feacios del rey Alc�noo. De formas opuestas, muestran c�mo la comida formaba parte de un sistema que era ante todo simb�lico, el cual prev� un preciso c�digo de civilizaci�n y tiene much�simo que ver con el concepto de cocci�n y con la hospitalidad", se�ala la experta.Seg�n esta mentalidad, los seres humanos civilizados comen alimentos cocinados. "Presumiblemente, en la mayor�a de los casos se trataba de parrilladas, como ocurre en la corte de Alc�noo. Quien no era civilizado, en cambio, com�a solo alimentos crudos. Este es el caso del c�clope, que viv�a como pastor y, por tanto, produc�a fabulosos quesos y beb�a leche, pero no conoc�a la carne cocinada y devora vivos a los compa�eros de Odiseo", subraya Romani.El vino aguado: Un c�digo de conductaEsta forma de pensar e interpretar la convivencia afectaba tambi�n al vino. "En la antig�edad griega, as� como en la Odisea, el vino no se beb�a puro, sino siempre cortado con agua, normalmente en una proporci�n de una a siete", afirma Romani. "Incluso parece intuirse que en el poema la proporci�n es de una a veinte, aunque parece inveros�mil que ocurriera de verdad. Se trata, en cualquier caso, de otro c�digo de civilizaci�n muy preciso".Por un lado, esto se vincula al hecho constatado de que el vino era diferente al que bebemos hoy: ten�a un nivel de acidez alt�simo y era casi imbebible en pureza. Por otro lado, la embriaguez extrema era considerada por los griegos como una experiencia inconveniente, cercana a la muerte."Tambi�n en este caso, los feacios son presentados como 'civilizados': sirven el vino rebajado, sobre una mesa bien dispuesta y con un servicio rico. Polifemo, en cambio, no lo hace. Cuando Odiseo, fingiendo hacerle un regalo, le ofrece el vino que hab�a tomado de los cicones, lo bebe puro y se emborracha de inmediato. Es un detalle que se ve tambi�n en la obra de Nolan, aunque no devuelve la carga simb�lica que tiene en el poema", matiza la profesora.La estratificaci�n cultural del poemaNo se debe pensar, sin embargo, que lo relatado en la "Odisea" sea necesariamente exacto desde el punto de vista hist�rico. "El problema es que lo que leemos en la 'Odisea' es fruto de una estratificaci�n cultural", destaca la docente.Est� idealmente ambientada en torno al siglo XII a.C., es decir, en el mundo minoico-mic�nico, pero no existe una 'realidad hom�rica' y, en particular, no existe una sola civilizaci�n ni un solo estadio de civilizaci�n que podamos atribuir al poema. Antes de ser transcrita en torno al siglo VIII a.C., se transmiti� por v�a oral durante al menos cuatro siglos, y los aedos que la relataban en las plazas a�ad�an a las costumbres de los tiempos pasados un poco de su propio presente."Podemos decir, por tanto, que los h�bitos alimentarios de los que leemos pertenecen vagamente al periodo de la 'Odisea', pero no podemos ser m�s precisos. Aun as�, encontramos descripciones interesantes. Cuando Odiseo llega al palacio de los feacios, el poeta dice: 'Todo alrededor hab�a huertos de peras y manzanas, olivos, higos, vi�edos, hab�a un huerto con hortalizas'. Est� mirando un mundo y lo est� fotografiando, aunque no sepamos a cu�l hace referencia exactamente", apunta Romani.Las leyes de la hospitalidad seg�n NolanTambi�n en la pel�cula de Nolan, a pesar de los recortes y las adaptaciones propias del caso respecto a la historia original, se encuentran referencias al sistema de valores ligado a la comida."Uno de los puntos fundamentales del largometraje es el sistema de civilizaci�n que se basa en la hospitalidad, lo que se conoce como la 'xen�a'. Parte de esa hospitalidad son el banquete y la acogida", concluye la experta. "Hay un momento interesante en el que Tel�maco llega a la corte de Menelao y Elena. Menelao le dice una frase que en el poema se atribuye al rey de los feacios: 'Sientate a mi lado, comamos' y luego a�ade: 'Si quieres, tu nombre d�melo despu�s'. Y es que el c�digo de la hospitalidad preve�a que el hu�sped no tuviera necesariamente que declarar su nombre para ser recibido".
�Qu� com�an los h�roes de 'La Odisea' de Homero? Mitos y verdades en la �ltima adaptaci�n de Christopher Nolan
Una alimentaci�n basada en la carne, el pescado y las materias primas de la cuenca del Mediterr�neo. Y, junto a ello, c�digos sociales precisos que marcan el ritmo de la cocina...
















