El curso político acaba esta semana con la celebración el martes del último Consejo de Ministros, pero el Gobierno ya está trabajando a fondo en la estrategia para la rentrée de septiembre. Tal y como explican en Moncloa, aunque la fecha electoral no está decidida, el calendario de otoño se está elaborando estos días bajo una “perspectiva total de precampaña electoral”. “Da igual cuándo sean las elecciones, da igual si al final acaban siendo un poco antes o un poco después, en cualquier caso siempre van a ser en el 27”, aseguran a este periódico. Este planteamiento descarta el adelanto electoral a otoño, lo que reduce las opciones a dos siempre que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cumpla su palabra de no celebrar las generales junto con las autonómicas y municipales del próximo 23 de mayo. La opción más plausible es el mes de marzo, dado que uno de los asuntos que manejan en Moncloa es adelantarse a la celebración del juicio a la esposa del presidente, Begoña Gómez. La alternativa es apurar al máximo la legislatura sobre estas reglas del juego, que también han estudiado a fondo en la Presidencia del Gobierno: el 23 de julio se cumplen cuatro años desde la anterior cita en las urnas y el plazo legal para convocar es de un mes, al que habría que sumar los 54 días previstos por ley: a lo más tardar a mediados de octubre. Así, sobre esa perspectiva de precampaña, Moncloa trabaja sobre dos ejes de actuación que adquirirán protagonismo entre septiembre y diciembre: la agenda internacional y la presentación de un proyecto social “basado en las políticas públicas”. Dicho esquemáticamente: cumbres internacionales y presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) —que no se aprobarán— como plataforma de lanzamiento de su programa electoral: “Se trata de mostrarte como lo que eres: un Gobierno socialdemócrata, que es lo que hace que los tuyos te voten”, explican. TE PUEDE INTERESAR En el último año, especialmente desde la Cumbre de la OTAN de la Haya en junio de 2025, Sánchez está tratando de forjarse la imagen de líder de la izquierda: el primero que pide el Estado Palestino, el líder europeo más bronco con Donald Trump y el que más se acerca a China, entre otros asuntos. Esta estrategia tiene un beneficio colateral para sus intereses: permite al Gobierno escapar de la presión de la política doméstica, sin apoyos parlamentarios para gobernar y cercado por los escándalos de corrupción. Madrid, Nueva York, Antalya y Florida En otoño hay previstas cuatro grandes cumbres internacionales, además de los correspondientes consejos europeos. La primera será la 81 Asamblea de las Naciones Unidas, del 22 al 26 de septiembre en Nueva York, en un contexto internacional que pone en solfa el orden mundial surgido tras la Segunda Guerra Mundial. Al conflicto de Ucrania y a la situación en Oriente Próximo hay que añadir la reivindicación de países como India, Brasil, Alemania, Japón y varios estados africanos para la ampliación y reforma del Consejo de Seguridad. En esas fechas el presidente del Gobierno pronunciará un discurso ante la Asamblea General. "Vamos a demostrar que hacemos cosas que se pueden constatar, y el presidente estará en modo internacional, que es su modo más Superman" Los días 4 y 5 de noviembre se celebra en Madrid la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que reunirá a los líderes de 22 países bajo el lema “Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”. Aquí la atención periodística se centrará en el papel que pueda jugar la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que cuenta con el respaldo de Trump y con quien el Gobierno de Sánchez está especialmente cómodo. De hecho, como contó este periódico, la primera aparición pública de Rodríguez en España tras la caída de Nicolás Maduro contó con la participación del embajador español en Caracas, Álvaro Albacete. Ambos se conectaron telemáticamente a un evento empresarial cerrado celebrado en la Casa de América de Madrid para captar inversiones. TE PUEDE INTERESAR Se da la circunstancia de que se está produciendo una derechización de los liderazgos en Hispanoamérica y de que Alberto Núñez Feijóo ha viajado a Perú a la toma de posesión de Keiko Fujimori, lo que supone un paso adelante en la estrategia internacional del PP. En los últimos años, esta formación ha perdido presencia en Hispanoamérica en beneficio de Vox, que sí ha dedicado tiempo a esta cuestión y ha forjado amistades políticas relevantes, como es el caso del presidente argentino, Javier Milei. A continuación llega la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU (COP31), que se celebrará en Antalya (Turquía) entre el 9 y el 20 de noviembre de 2026. El momento de mayor interés político será la reunión de jefes de Estado y de Gobierno, prevista para los 11 y 12, cuando se concentran los principales anuncios y encuentros bilaterales. Ya en diciembre, Trump será el anfitrión de la próxima cumbre del G20, que coincide con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y que llega con polémica por la decisión del presidente de Estados Unidos de excluir al último país anfitrión, Sudáfrica. España participará como país invitado, como ha venido sucediendo desde 2008. La semana pasada, Trump impuso aranceles de hasta el 12,5 % a 60 países incluyendo a la UE, una medida que afectará a las importaciones procedentes de varios países, entre ellos, algunos de la Unión Europea, que representan el 99% de las importaciones estadounidenses. TE PUEDE INTERESAR El G20 es uno de los principales foros de cooperación política y económica del mundo, pues los países participantes reúnen aproximadamente 2/3 de la población mundial y el 80% del producto bruto mundial. Los miembros permanentes son los siete países más industrializados del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido —el G7— más Rusia) , once países en vías de industrialización (Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía), la Unión Europea y la Unión Africana. “Por mucho que el PP se empeñe en decir que no, vamos a demostrar que hacemos cosas que se pueden constatar, y el presidente estará en modo internacional, que es su modo más Superman”, señalan en Moncloa, donde insisten en señalar la otra “clave importante”: los Presupuestos son “lo más parecido a un programa electoral”, porque permiten cuantificar cuánto se destina a sanidad o educación y anunciar qué proyectos singulares a nivel territorial son los prioritarios para el Gobierno. “Esto te da mucho contenido y mucho titular”, admiten en Moncloa. Más allá de estas cuestiones, el Gobierno es consciente de que tendrá que lidiar con los avances en los escándalos de corrupción que le afectan directa o indirectamente. Además, es posible que también tenga que gestionar la vuelta a Espña de Carles Puigdemont, un asunto ante el que el Gobierno prefiere no posicionarse. “Nosotros ni queremos ni dejamos de querer, lo que creemos es que la ley se tiene que aprobar del todo y por tanto que Puigdemont pueda volver a España. Él sabrá lo que hace y cuándo lo hace, pero nosotros lo que queremos es que se aplique cuanto antes y nos habría gustado que fuera antes de verano”.