EditorialEn medio del bajo desempleo, no se puede ignorar la discusión sobre cómo mejorar la baja productividad laboral de los colombianos.26.07.2026 22:04 Actualizado: 26.07.2026 23:14 Este mes de julio trajo buenas noticias para los trabajadores colombianos. Mientras continuó la reducción gradual de la jornada laboral de 44 a 42 horas semanales establecida en la Ley 2101 de 2021, un nuevo día festivo, el de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, llevó el total de los feriados a 19 en el año. Además, la implementación de la reforma laboral trajo aumentos en los recargos dominicales y nocturnos.Si bien estas medidas son bienvenidas por el sector trabajador dado que contribuyen a un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados en el país, es innegable que ponen sobre la mesa los temas de elevados costos laborales y de caída de la productividad laboral. Sin desconocer el momento de baja tasa de desempleo —un ocho por ciento en mayo pasado—, las preocupaciones sobre la sostenibilidad de estos niveles de desocupación en el futuro no son infundadas.Estos positivos resultados en el empleo no deben traducirse en un desconocimiento de los desafíos de la alta informalidad y de la baja productividad. Por ejemplo, a pesar de esta creación de puestos de trabajo y del derroche cuestionable de contratos por prestación de servicios que intensificó el Gobierno Nacional en época electoral, ha crecido más que el total de la economía, pero su calidad y la cobertura de la protección social no mejoran en concordancia.El nuevo gobierno no debe dejar que las bajas tasasde desempleo impidan la discusión sobre informalidad, calidad del empleo y productividad.De hecho, de acuerdo con un informe de Corfi, las actividades responsables del 71 por ciento de esos nuevos puestos de trabajo apenas aportaron cerca de una quinta parte del crecimiento del PIB durante 2025. En otras palabras, la creación destacada de empleo se está concentrando en sectores con bajo crecimiento y limitada generación de valor agregado.Ante este complejo escenario, no causa mayor sorpresa que los trabajadores colombianos, según un reporte de la Universidad de San Buenaventura, generan apenas unos 18,7 dólares del producto interno bruto (PIB) por cada hora trabajada. Este es el nivel más bajo de los países miembros de la Ocde, club de buenas prácticas donde el promedio puede ascender a los 71 dólares. Economías como Chile, México y Costa Rica superan a Colombia en este indicador.Más que en el volumen de horas trabajadas, la cuestión radica en los bienes y servicios que cada trabajador colombiano genera por hora de trabajo. Al igual que la alta informalidad laboral, la baja productividad —y su tendencia a caer— constituye un serio reto estructural del mercado laboral colombiano. Asimismo, debe interpretarse como una señal de alerta que merece atenderse para evitar peores disrupciones en el futuro.En especial en un entorno global donde las economías están adoptando nuevas tecnologías e inteligencia artificial, con notables impactos en la eficiencia y la productividad. El gobierno entrante —que todavía no anuncia su ministro del Trabajo— no debe dejar que las bajas tasas de desempleo, beneficiosas para miles de hogares, impidan la discusión sobre la informalidad, la calidad del empleo y la productividad laboral. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.