Explicativo Exclusivo suscriptores Expertos analizan los retos e implicaciones de la reducción de la jornada laboral que empieza a regir en Colombia este miércoles. La reducción de la jornada laboral mantiene el salario y los derechos de los trabajadores. Foto: iStockSUBEDITORA14.07.2026 11:28 Actualizado: 14.07.2026 11:28
A partir de mañana entrará en vigencia la última etapa de la reducción gradual de la jornada laboral establecida por la Ley 2101 de 2021. Con este cambio, los trabajadores pasarán de laborar 44 horas a la semana a 42, sin que esto afecte su salario ni sus prestaciones sociales. LEA TAMBIÉN Impacto de la reducción de la jornada laboral en la rotación de turnos Foto:iStockSi bien la medida busca fortalecer el equilibrio entre la vida personal y laboral de los empleados, también representa retos para las empresas que operan en el país, a las cuales se les aumentará el costo por hora trabajada.Adicional a ello, no hay que olvidar que la ley también establece que desaparecerá la obligación de otorgar cada semestre un día para compartir con la familia. Todos estos cambios exigirán a las empresas revisar sus esquemas y horarios para no afectar su operación.“No solo implica trabajar menos; las empresas deberán revisar sus modelos operativos y el impacto económico que tendrá una hora laboral más costosa dentro de la nómina. Estamos frente a una transformación que exige anticipación, planeación y revisión de los modelos de operación desde el punto de vista financiero y de organización de la jornada de los colaboradores”, manifiesta Andrés Duque, asociado de la firma Godoy.Según un informe de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), el 51,2 por ciento de las compañías consultadas dijo haber implementado una reprogramación de turnos para no afectar su operación ante la menor jornada, el 48,2 por ciento de ellas manifestó haber hecho un cambio cultural y el 30,1 por ciento, una reestructuración organizacional.“Es una medida que favorece el bienestar de los empleados, pero se constituye un reto importante para las organizaciones puesto que deben ajustar los procesos que aseguren una productividad efectiva y sin sobrecostos”, señaló Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip.En este miso estudio, las empresas dijeron que ante estos cambios el mayor desafío es poder sostener la productividad en menos tiempo, seguido de la reconfiguración de turnos, el impacto financiero por sobrecostos y horas extras, mantener la promesa de servicio al cliente y la urgencia de un cambio cultural organizacional. LEA TAMBIÉN Algunos trabajadores no estarán cobijados por la reducción de la jornada laboral. Foto:iStock¿Está preparada su empresa?De acuerdo con Marcela Garzón Posada, directora del programa virtual de Administración de Empresas de Areandina, para saber si una empresa ya está lista o no para implementar la jornada semanal de 42 horas hay que revisar si rediseñó procesos antes de llegar al nuevo límite.“Si mantuvo intactos los objetivos, la carga de trabajo y la forma de medir el desempeño, lo más probable es que el ajuste termine cayendo sobre la misma gente. Eso puede sentirse al principio como una salida viable, pero a mediano plazo se traduce en fatiga organizacional, pérdida de calidad y mayor rotación del talento”, opinó.De igual manera, sostuvo que una mala administración de la jornada podría empujar a algunas organizaciones hacia más tercerización, más informalidad o menos contrataciones formales para compensar el ajuste realizado.“Una empresa no demuestra que entendió la nueva jornada porque cambió el horario en una circular sino cuando puede sostener resultados sin exprimir a los mismos equipos, cuando organiza con datos y cuando deja de usar el tiempo adicional como solución permanente”, aseveró la docente. LEA TAMBIÉN Más cambiosEste ajuste llega en un contexto en el que las compañías ya vienen gestionando otros recientes cambios que están afectando sus costos salariales debido a la reforma laboral del gobierno de Gustavo Petro.Desde el 1 de julio de este año aumentó del 80 al 90 por ciento el recargo por trabajar en un día dominical y festivo. Además, este mismo año también entró en vigor la jornada nocturna a partir de las 7 de la noche y no a las 9 p.m. como era antes y, con ello, los trabajadores tienen que recibir un recargo de 35 por ciento a partir de esa hora. También es importante destacar que en Colombia se creó un nuevo día festivo, el de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, que fue este lunes 13.El Ministerio del Trabajo recordó quiénes aplican y quiénes no a la medida. Foto:iStockLa mayor afectación se daría en las micro, pequeñas y medianas empresas del país, las cuales constituyen más del 99 por ciento del tejido empresarial y generan cerca del 80 por ciento del empleo formal, y en sectores como el comercio, el turismo, los restaurantes, el transporte, la vigilancia, la salud, la logística y los servicios continuos, dado que gran parte de su operación se desarrolla en horarios dominicales, festivos o por la noche.“Las mipymes serán las más vulnerables porque cuentan con menor capacidad financiera para contratar personal adicional o invertir rápidamente en automatización y nuevas tecnologías. Las grandes compañías tienen mayores posibilidades de absorber estos costos mediante economías de escala, mientras que una pequeña empresa muchas veces opera con equipos reducidos y márgenes muy estrechos”, sostuvo María Elena Ospina, directora del gremio que las reúne Acopi. LEA TAMBIÉN Ante ello, el presidente del gremio de los comerciantes Fenalco, Jaime Alberto Cabal, señaló que las empresas sufrirán un nuevo golpe y que el incremento de los costos laborales por estas medidas podría ser de entre 8 y 12 por ciento.‘El costo total de contratar un trabajador formal durante el 2026 puede haberse incrementado entre un 20 y un 30 %’, María Elena Ospina, presidenta de AcopiMaría Elena Ospina, presidenta de Acopi. Foto:Acopi¿Cuánto calculan que se incrementarían los costos a las pequeñas empresas con la reducción de jornada a 42 horas?Estimamos que este cambio representa un aumento cercano al 9,5 por ciento en el costo por hora de trabajo frente a la jornada de 46 horas. Sin embargo, el impacto puede ser mayor porque muchas empresas deberán contratar personal adicional, aumentar el pago de horas extras o reorganizar turnos para mantener sus niveles de producción y atención.En sectores intensivos en mano de obra, el incremento total de los costos laborales puede ubicarse entre 3 y 8 por ciento, dependiendo de la actividad y de la posibilidad de automatizar procesos. Para una micro o pequeña empresa, cuyos márgenes de rentabilidad suelen ser inferiores al 5 por ciento, este incremento puede significar la diferencia entre mantenerse competitiva o perder capacidad de crecimiento. LEA TAMBIÉN ¿Cómo está situación se suma a otros anuncios del Gobierno que les están impactando?La reducción de la jornada no puede analizarse de manera aislada. Hace parte de una acumulación de decisiones que han incrementado significativamente el costo de generar empleo formal como el incremento del mínimo, los mayores recargos nocturnos y dominicales, el nuevo día festivo o los mayores costos financieros que, aunque han disminuido, siguen siendo elevados para muchas mipymes. Desde Acopi hemos advertido que, en muchos casos, el costo total de contratar un trabajador formal durante el 2026 puede haberse incrementado entre un 20 y un 30 por ciento frente a años anteriores, dependiendo del sector y de la operación de cada empresa.Pymes. Foto de referencia. Foto:MinCit¿Cómo se están preparando las empresas para afectarse lo menos posible?Están haciendo un gran esfuerzo de adaptación. Entre las principales estrategias encontramos: reorganización de turnos y horarios, mayor inversión en digitalización y automatización, optimización de procesos para mejorar la productividad, capacitación del talento humano para aumentar la eficiencia, o implementación de herramientas de inteligencia artificial para reducir tareas repetitivas, entre otros. LEA TAMBIÉN Sin embargo, insistimos en que la productividad no aumenta por decreto; requiere inversión, acceso a tecnología, capacitación, financiamiento y condiciones adecuadas para que las empresas puedan adaptarse. Nuestro llamado es a que las políticas laborales vayan acompañadas de medidas reales de apoyo. Si queremos proteger el empleo, debemos garantizar que las empresas tengan la capacidad de seguir creciendo, invirtiendo y contratando trabajadores. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






