Las pensiones se han convertido en el gran desafío de las cuentas públicas. El abono de las nóminas de los jubilados y otras prestaciones asumidas por Seguridad Social supondrá el 80% del déficit previsto para el Estado en 2027, tal y como señaló el ministro de Hacienda, Arcadi España, en la última sesión del Congreso de los Diputados.El plan del Gobierno es cerrar el próximo año con un déficit global del 1,8% del PIB, esta sería la cifra acumulada por las diferentes administraciones o subsectores. Según sus cálculos, la gran parte respondería a la Administración Central del Estado (1,5 puntos), que ve empeoradas sus cuentas al asumir mediante transferencias del Estado el pago de las pensiones. Tanto es así que estos desembolsos explican 1,2 de los 1,5 puntos de su déficit -el 80%- del objetivo marcado.
Desde el pasado jueves hay un vacío legal por el que estos objetivos no están operativos. El Congreso de los Diputados rechazó la senda de estabilidad en el que se asignaba una meta a cada subsector (administración central, Comunidades Autónomas, entidades locales o Seguridad Social). No obstante, el Gobierno ya ha avanzado su intención de construir unos Presupuestos de acuerdo al objetivo global (1,8%) recogido en el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo, por lo que en la práctica, tiene previsto seguir este esquema para cumplir los compromisos adquiridos en Europa.








