Actualizado Domingo,

julio

22:42Guillermo Gauna-Vivas (32 a�os) pertenece a esa generaci�n de j�venes que tuvo que abrirse camino en un mercado laboral en plena transformaci�n. Sin embargo, su historia comenz� mucho antes de buscar su primer empleo. Con apenas cinco a�os ten�a clara su vocaci�n. "Yo quer�a ser inventor", evoca con cierta nostalgia. Le fascinaba cacharrear, desmontar y montar objetos, entender c�mo funcionan las cosas y construir otras nuevas. Y ya en la adolescencia proyectaba su futuro en el dise�o de juguetes.Estudi� Ingenier�a en Organizaci�n Industrial y acab� trabajando como desarrollador de juguetes tecnol�gicos, cumpliendo, en parte, su sue�o de la infancia... Pero antes de incorporarse al mercado laboral decidi� hacer un par�ntesis. La frustraci�n acumulada durante la carrera y la necesidad de encontrar un prop�sito lo llevaron a viajar como voluntario a Kenia. All� pregunt� por las necesidades m�s urgentes y la respuesta cambi� su vida: hab�a muchas personas con amputaciones que no pod�an acceder a una pr�tesis.Con una impresora 3D que hab�a aprendido a utilizar de forma autodidacta y su mentalidad de inventor, dise�� en apenas un mes y medio una pr�tesis de brazo completo. "Si funcionaba, fant�stico; y si no, al menos lo habr�a intentado", recuerda. Las primeras cinco pr�tesis entregadas en Comunidad Bamba marcaron el nacimiento de Ay�dame3D en 2017. Lo que comenz� con una impresora y muchas ganas de ayudar se ha convertido en una ONG con presencia internacional.Vivir de la solidaridadDurante dos a�os y medio compatibiliz� jornadas de ocho horas desarrollando juguetes con largas noches fabricando brazos impresos en 3D. Hasta que en julio de 2019 decidi� dar el paso definitivo. "Dej� mi trabajo y pens�: sigo viviendo con mis padres, tengo algunos ahorros y puedo permitirme intentar encontrar una forma de vivir de esto", explica. Y ah� empez� el verdadero desaf�o: �c�mo vivir de la solidaridad sin depender de subvenciones?Convertir una iniciativa solidaria en un proyecto econ�micamente sostenible ha sido uno de los mayores retos. La premisa de Ay�dame3D es innegociable: las pr�tesis y otros dispositivos de ayuda t�cnica que fabrican se entregan gratuitamente a quienes los necesitan. Aunque la organizaci�n cuenta con la declaraci�n de utilidad p�blica, las trabas burocr�ticas obstaculizan el acceso a ayudas institucionales. En estos momentos no reciben subvenciones y su sostenibilidad depende, por tanto, de la financiaci�n privada y de su capacidad para generar ingresos propios.Hoy la entidad emplea a una docena de trabajadores, entre ellos cinco ingenieros biom�dicos, y ha construido un modelo empresarial basado en diferentes l�neas de actividad. Una de ellas son los programas educativos y las actividades de team building. Lo que comenz� como talleres tecnol�gicos para colegios evolucion� hacia experiencias dirigidas a empresas, donde los empleados montan pr�tesis reales durante din�micas colaborativas. Otra fuente de ingresos surgi� casi por casualidad. Tras recibir un premio, Guillermo se ofreci� a mejorar el dise�o utilizando impresi�n 3D. Hoy Ay�dame3D fabrica trofeos personalizados y merchandising para grandes compa��as del Ibex como Banco Santander o Iberdrola. La organizaci�n tambi�n cuenta con alrededor de 700 socios recurrentes, con aportaciones desde tres euros mensuales y una media cercana a los diez euros por persona.Innovar donde el mercado no llega La impresi�n 3D ha permitido a Ay�dame3D ocupar un espacio que dif�cilmente cubre la industria tradicional. Guillermo explica que fabricar un producto completamente personalizado para una sola persona resulta poco rentable para una empresa convencional... pero no para �l. Esa libertad le permite desarrollar soluciones que el mercado nunca producir�a: cajas con forma de superh�roe para ocultar las bolsas de quimioterapia de ni�os con c�ncer, protectores para que menores con v�as en el pecho puedan jugar en el recreo y otras ayudas t�cnicas dise�adas espec�ficamente para personas con discapacidad. La impresi�n 3D tambi�n ha cambiado la manera de entender la cooperaci�n internacional. En lugar de enviar material desde Espa�a, Ay�dame3D ha creado laboratorios de fabricaci�n digital en Kenia, Tanzania y Sud�frica, donde estudiantes locales reciben formaci�n en dise�o, ingenier�a e impresi�n 3D para producir las pr�tesis desde sus propias comunidades."Yo puedo imprimir una pr�tesis en Sud�frica ahora mismo desde mi m�vil en Madrid. Le doy a un bot�n y la impresi�n comienza directamente all�", detalla. "Es como tener un fax de brazos", afirma. Un modelo que le ha permitido extender la actividad de la organizaci�n a colaboraciones con entidades de m�s de 60 pa�ses y desarrollar una red internacional de m�s de 150 voluntarios. Ya ha entregado m�s de 670 tr�sdesis (as� se llaman sus pr�tesis) y sus programas han contribuido a mejorar la vida de m�s de 30.000 personas.Adem�s de Ay�dame3D, Guillermo contin�a impulsando nuevos proyectos ligados al dise�o y la innovaci�n social, como el desarrollo de pr�tesis y soluciones para animales. Su trayectoria ha sido reconocida con m�s de una veintena de premios nacionales e internacionales, entre ellos, el Premio Princesa de Girona Social y el Premio Ciudadano Europeo del Parlamento Europeo. Y acaba de recibir el Premio Nacional de Innovaci�n y Dise�o. "Es un reconocimiento a una forma de entender la innovaci�n con prop�sito", apunta. Adem�s, ha aparecido en cinco ocasiones en la lista Forbes como una de las voces m�s destacadas en innovaci�n social, emprendimiento y tecnolog�a con impacto.