�No doy cr�dito!Actualizado Domingo,
julio
00:04Sin Mundial de por medio, aproximadamente un tercio de las informaciones que tienen que ver con Espa�a en el planeta son relativas al f�tbol. En un continente tan poco balomp�dico como Asia, LaLiga es la tercera marca m�s reconocible de nuestro pa�s, que lidera Zara. En el mundo, nuestro pa�s no se entiende sin gastronom�a, sin historia o sin flamenco, pero, esencialmente, sin el deporte en el que once hombres o mujeres disputan un bal�n a otros u otras once y �ltimamente... siempre gana Espa�a.Ser una potencia deportiva es muy rentable econ�micamente. El Instituto Valenciano de Investigaciones Econ�micas (Ivie) y la Fundaci�n Areces cifran en unos 49.000 millones de valor a�adido bruto (VAB) y 635.000 empleos los que genera un sector que, adem�s, tiene un efecto tractor muy elevado. Por cada euro de aportaci�n directa de VAB se producen 1,38 en el conjunto de la econom�a y por cada empleo se generan 1,6 m�s. Estas m�tricas est�n experimentando un proceso acelerado (aqu� s�) de convergencia con el resto de la Uni�n Europea despu�s de d�cadas de retraso.En todo caso, estas cifras constituyen s�lo una parte de un cadena de valor dominada por los intangibles. Las valoraciones del Real Madrid o del FC Barcelona como algunos de los clubes m�s cotizados del planeta tienen que ver con la cantidad de ingresos que son capaces de generar a partir de una marca que trasciende sus resultados deportivos. La victoria de la Selecci�n Espa�ola en el Mundial de Estados Unidos, M�xico y Canad� es un ejemplo de poder blando tan rentable como d�ficil de cuantificar. En sentido inverso, puede considerarse el comportamiento argentino tras perder la Final.Las b�squedas de Espa�a en Google han aumentado m�s de un 5.000% en la �ltima semana respecto del a�o anterior. Es un incremento de influencia espont�neo sin campa�as de m�rketing mediante, transmitida por televisi�n, peri�dicos, redes sociales e influencers, seg�n explica el investigador del Instituto Elcano �ngel Badillo.El talante de De la Fuente, el sacrificio del equipo, el ejemplo solidario de las estrellas, la deportividad, la determinaci�n por el triunfo, el respeto a los arbitrajes pueden parecer valores desactualizados en un mundo que regresa a la falta de respeto a las reglas, la agresividad y la ley del m�s fuerte. Sin embargo, repercuten de alguna manera en las cuentas de resultados de las empresas en el exterior. Aunque para ello, como dir�a Luis Aragon�s, hay que �ganar, ganar, ganar y volver a ganar�.









