Antes de ser conocida como la isla de la eterna primavera —luce 320 d�as de sol al a�o, 11 agradables microclimas y 22� de temperatura media—, a Tenerife se la llam� Nivaria (nieve en lat�n; eran tiempos romanos...) por las cumbres blancas que colgaban del Teide, su icono por antonomasia, el punto m�s alto de Espa�a (3.715 metros) y el tercer volc�n m�s grande del mundo, s�lo superado por los de Mauna Kea y Loa de Haw�i.En contraposici�n, tambi�n aparec�a como la isla del infierno en los mapas portulanos medievales, ya que se pensaba que en las tenebrosas profundidades de la monta�a habitaba el mism�simo demonio. O Guayota, el malvado guanche que secuestr� al dios del sol para sumir al universo en la oscuridad.Bosque de laurisilva en el Parque Rural de Anaga.Otra divinidad, Acham�n, logr� vencerlo y encerrarlo all� dentro, por lo que cualquier erupci�n ser� culpa de �l. Y es que si de algo anda sobrada esta isla afortunada (ser� por nombres...) es de leyendas. De la del drago milenario (el �rbol m�s antiguo del pa�s, con 800 a�os a cuestas) a la de la Cueva del Viento (el tubo volc�nico m�s largo de Europa, con 18,5 km) o las brujas del Parque Rural Anaga, Reserva de la Biosfera por la Unesco con la mayor concentraci�n de plantas end�micas del Viejo Continente. Sin olvidar la de la Monta�a Roja de la playa de El M�dano, meca de los amantes del windsurf.No haremos esp�iler porque lo mejor es descubrirlas in situ durante un recorrido por la cara m�s aut�ntica de Tenerife, trazado a golpe de tradiciones y experiencias locales que mezclan lugares �nicos con fuertes dosis de adrenalina. El marco perfecto para quienes tengan el gen explorador, una variaci�n gen�tica que afecta a una de cada cinco personas y que despierta "el impulso constante de descubrir lo desconocido y experimentar nuevas sensaciones", explica Miguel Pita, profesor de Biolog�a en la Universidad Aut�noma de Madrid.'Windsurf' en la playa de El M�dano.Con �l contact� Turismo de Tenerife cuando lanz� en abril un concurso para dar con los mayores aventureros de Espa�a y Portugal y probar con ellos la Ruta del Gen Explorador. "Busc�bamos definir la experiencias que mejor nos representan como destino, con una mirada curiosa, consciente y conectada con el entorno", a�ade Dimple Melwani, consejera delegada de la entidad.Estos fueron los elegidos: Alba Mancera, malague�a de 25 a�os experta en surf; Marta Trillo, biom�dica de Santiago de Compostela de 26 y Bruno Miguel da Cunha, lisboeta e investigador en Artes Esc�nicas de 47. Los tres viajaron a la isla para seguir este itinerario alejado del t�pico de sol y playa y pulserita con todo incluido. "Me sorprendi� cambiar radicalmente de escenario en trayectos cortos, pasando de la inmensidad del oc�ano a un bosque de laurisilva como el de Anaga, con una energ�a tan especial", se�ala la primera exploradora. "�Y qu� me dices de hacer parapente sobrevolando Adeje?", a�ade la segunda.Los tres ganadores del concurso del Gen Explorador, en un paseo en barco.Naturaleza, deportes de acci�n, arte, cultura, historia, gastronom�a, ciudades y pueblos con encanto... Todo cabe en esta ruta, abierta e ilimitada a todo tipo de vivencias genuinas. La primera inmersi�n la hicieron en la capital, Santa Cruz, con sus palacetes del casco antiguo, sus edificios modernistas, el auditorio de Santiago Calatrava, el Parque Mar�timo C�sar Manrique, el parque Garc�a Sanabria, pulm�n verde de la urbe, el TEA Tenerife Espacio de las Artes —donde puedes asistir a un taller de fanzines, una exposici�n fotogr�fica o un club de lectura—..Tampoco puede faltar una visita a mercados como el de La Recova o el centro de interpretaci�n del Castillo de San Crist�bal, donde se exhibe el ca��n de bronce El Tigre, de tres metros de largo y 3.000 kilos, "que arrebat� el brazo al almirante ingl�s Horacio Nelson en 1797", rememora Ancor Robaina, gu�a de la isla.El auditorio dise�ado por Santiago Calatrava en Santa Cruz.S�lo dos a�os despu�s llegar�a a la isla el primer turista, el ge�grafo, naturalista y explorador alem�n Alexander von Humboldt, "quien ascendi� el Teide para realizar estudios sobre el an�lisis del aire", agrega nuestro cicerone. Cuando se fue de Tenerife expres� que no sab�a c�mo no se hab�a construido ya un observatorio en el Teide y que hab�a que realizarlo de inmediato.Desde aquella �poca, las rutas de trekking por el parque nacional m�s antiguo y visitado de Espa�a (en 1954 fue la declaraci�n oficial) re�nen a adeptos de medio mundo. De la Monta�a Blanca a las Siete Ca�adas, la circular de La Fortaleza o la del Cr�ter, considerada la m�s alta del pa�s y una de las mecas de los expertos.Sesi�n de astroturismo en el Teide.El lugar tambi�n cuenta con uno de los cielos m�s limpios del planeta, certificado por la Fundaci�n Starlight. Uno de sus especialistas, Jos� Antonio Paris, ense�a cada noche con su telescopio, instalado justo enfrente de las formaciones de los Roques de Garc�a, Venus, J�piter, los Montes Tenerife de la Luna y lo que se vaya terciando. "Se llaman as� en honor a la expedici�n del cient�fico Charles Piazzi Smyth en 1856, confirmando la importancia de este enclave para la astronom�a", recuerda Paris tras se�alar con su puntero la Estrella Polar y la Osa Mayor, perfectamente n�tidas.El valle de Nasca entre barrancos.Seguimos la Ruta del Gen Explorador rumbo a Masca, el bonito caser�o de arquitectura t�pica encaramado a 650 metros en el Parque Rural de Teno, al noroeste de la isla. Antes de llegar, hay que hacer una parada en el mirador hom�nimo, desde donde se divisa el valle cobijado por los monumentales barrancos que caen en el Atl�ntico entre escarpadas laderas, gargantas, matorrales de retama y sinuosas carreteras panor�micas fotog�nicas a rabia. El paisaje es tan impresionante que lo llaman el Machu Picchu canario.El camino hasta el oc�ano es uno de los imprescindibles senderistas, ciclistas o de running de Tenerife, junto a otros que recorren Teno (de los Gofiones al Pico Viejo) entre bosques, suelos volc�nicos, grutas, refugios de pastores y queser�as como Naturteno, creada por Alexander L�pez, un joven que defiende lo artesanal con sus delicatessen elaboradas con leche cruda de sus 220 cabras. "Hacemos quesos distintos como Inquieto, con cobertura enmohecida en nuestra cueva y cremoso en su interior con el que ganamos la Medalla de Oro de Canarias", relata en su guarida de Teno Alto mientras muestra la retah�la de reto�os frescos, ahumados, semicurados y curados.AlexanderEntre sus clientes figuran tanto los habitantes de los diminutos pueblos de alrededor como los mejores restaurantes de la isla, con estrella Michelin algunos. El Bodeg�n Patamero, en Las Lagunetas, no la tiene, pero ni falta que le hace para congregar a propios y extra�os en torno a su carta de productos de Km 0, entre los que destacan, claro, los quesos de Naturteno en platos como la berenjena macerada en miel, las croquetas, el solomillo de res o la cheesecake de nutella y pistacho.Otra propuesta gourmet con ra�ces isle�as es la de Muelle Viejo, en Alcal� (Gu�a de Isora), tambi�n al noroeste, donde sirven "aut�ntica cocina del Atl�ntico", resaltando sus pescados frescos y sus vinos canarios. �Alguna recomendaci�n? La almeja en salsa verde, el tartar de at�n con yema de mango, el arroz con carabineros o el escald�n con cebolla roja y mojo de cilantro. Antes o despu�s del homenaje gastro hay que darse un chapuz�n en las piscinas naturales resultado de las erupciones volc�nicas que se ven desde el sal�n del restaurante.Kayak en Los Gigantes.La siguiente parad est� cerca, en los acantilados de Los Gigantes de 600 metros de altitud oscuros por la acci�n de la lava solidificada, en cuyas inmediaciones se puede practicar kayak o salidas en barco para avistar cet�ceos. "Adem�s del paisaje brutal del precipicio, pudimos ver tortugas, delfines y calderones grises en libertad", comenta Da Cunha.La ruta acaba en algunos de los pueblos oficiales m�s bonitos de Tenerife (y de Espa�a) como Garachico, La Orotava o San Crist�bal de La Laguna, de marcado car�cter colonial. "Son aut�nticos museos al aire libre donde se cuenta su historia en cada vuelta de esquina", concluye el luso con ganas de m�s.La bonita poblaci�n de Garachico.C�MO LLEGARAerol�neas como Iberia o Air Europa vuelan desde toda Espa�a.D�NDE DORMIRIberostar Heritage Grand Mencey (iberostar.com). El �nico cinco estrellas de Santa Cruz, con 75 a�os de historia, es todo un icono de la ciudad. De est�tica colonial y con un patio tradicional canario, esconde 7.000 m2 de jardines, numerosas obras de arte, tres restaurantes y un aula de cocina. Ha hospedado a famosos como Joan Mir�, Liz Taylor, Sofia Loren, Matt Damon o la Familia Real espa�ola.M�S INFORMACI�NEn Turismo de Tenerife: webtenerife.comPaseo en barco para vistar cet�ceos.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�