En el último mes la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) devengó otros $ 2.000 millones en gastos reservados: $ 9.285 millones en total hasta el 22 de julio, según se desprende de la última actualización del presupuesto que está abierto a consulta pública. La semana pasada el organismo que dirige Cristian Auguadra recibió además un incremento en sus recursos por casi $ 50 mil millones, de los cuales $ 7.400 están destinados a este ítem ($ 26 mil millones en total). Por lo tanto, desde 2023 (cuando el presupuesto era de $ 650 millones), en erogaciones que se mantienen en secreto –y en un contexto marcado por severos ajustes en otras áreas–, el aumento de recursos acumulado ronda el 4.000%.

PERFIL realizó un seguimiento de la evolución de la ejecución presupuestaria de la SIDE y, en lo que se refiere a gastos reservados, surge la diferencia mensual de $ 2.000 millones mencionada más arriba. Que el gasto aparezca como devengado en el presupuesto (pagados figuran $ 7.645 millones) significa que ya pasó por la etapa de “compromiso” de gasto –es decir, que ya fue aprobado por el funcionario competente y el trámite administrativo está completo, por lo que el crédito ya no figura como saldo disponible– y que fue reconocido como obligación de pago “por la recepción de conformidad de bienes y servicios oportunamente contratados o por haberse cumplido los requisitos administrativos para los casos de gastos sin contraprestación”, explica el sitio web oficial. Sobre las características de este monto devengado (si fue un servicio, bien o gastos administrativos sin contraprestación) no existen detalles, ya que este tipo de egreso de dinero, como se dijo, tiene carácter de secreto por cuestiones de seguridad nacional.