Escucha este artículoNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 26 jul 2026 - 08:19Tras décadas trabajando contra la violencia machista, Sonia Vaccaro (Buenos Aires, 1958) decidió poner nombre a una de las múltiples violencias que sufren las mujeres. En 2012, la psicóloga forense acuñó el término de violencia vicaria para bautizar aquella agresión que ejercen los padres contra los hijos de una mujer para hacerle el mayor daño posible. Un concepto que ahora, casi 15 años después, pasará a estar definido en la nueva ley del Ministerio de Igualdad y que hace dos semanas aterrizó en el Congreso para su tramitación parlamentaria.Vaccaro fue una de las expertas a las que el Gobierno acudió para elaborar el grueso de la norma, que introduce la violencia vicaria como un agravante de la violencia de género y retira automáticamente la custodia a cualquier hombre condenado por maltrato. En una entrevista para 20minutos, expone las principales características de una violencia que se ha cobrado la vida de tres niños en 2026 y de un total de 68 menores desde que se empezaron los registros en 2013. Usted acuñó el término violencia vicaria en 2012. ¿Hasta qué punto es importante poner nombre a las violencias?Es la forma de hacerlas visibles y prevenirlas y evitarlas. El único modo de ocuparnos de ellas es nombrarlas y mostrarlas, porque, de lo contrario, permanecen invisibles. Y sobre todo ahora que se tiende a alimentar el negacionismo. Y, ¿por qué vicaria?La denominé así porque en el relato de las mujeres me decían "yo ya me separé, pero él ahora sigue a través de los niños". Entonces, el término vicario, como adjetivo, en el diccionario se define como aquello que ocupa el lugar de otra persona o que la sustituye, así que comencé a conceptualizarlo desde ahí. Eso sucedió hace ya casi 15 años. ¿Hemos evolucionado desde entonces?Hemos evolucionado porque se ha comenzado a nombrar; por lo tanto, se ha conocido. Se incorporó por primera vez en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género en 2017 y se estableció que las mujeres, las madres cuyos hijos habían sido asesinados por sus agresores, eran víctimas de violencia de género. En febrero de 2025 se ratificó ese Pacto y se puso la violencia vicaria como uno de sus ejes centrales, y hay un proyecto de ley que ha impulsado el Ministerio de Igualdad. Bueno, es una violencia que, si bien ocurría, no tenía nombre, y al conceptualizarla, lo que pudimos fue saber cómo es y cómo actúa para poder prevenirla y hasta tipificarla por ley y condenarla. ¿De qué se alimenta la violencia vicaria?De la violencia de género. La violencia vicaria es violencia de género que utiliza el maltratador hacia los hijos (aunque no únicamente) para continuar el daño sobre la mujer y la madre. Y como tienen esa posibilidad, porque la ley los ampara, porque les reconoce sus derechos como padres, estos individuos saben que los hijos son un instrumento para continuar el maltrato. Por lo tanto, esos niños son víctimas de la misma violencia que sufre la mujer, que es la violencia de género. Ellos la padecen del mismo modo, porque vivir en un ambiente donde tu único referente protector, que es la madre, es agredida, indudablemente es padecer violencia, porque no se puede vivir de modo sereno y tranquilo.Igualdad acudió a usted para elaborar la ley, como experta. Hubo polémica con el primer borrador porque no se anclaba la violencia vicaria a la violencia de género. ¿Realmente se puede separar una de otra?No. La violencia vicaria es una forma de violencia de género. Lo que pasa es que al principio se quiso crear un tipo penal especial de violencia vicaria. Y ahí se encontró un obstáculo importante, que es esto de que no se pueden identificar delitos de acuerdo al sexo. Pero bueno, yo creo que está muy bien ahora, al considerarla dentro de la violencia de género como un agravante. "En los juzgados de familia muchas veces hay violencia de género oculta"¿Hay factores de riesgo concretos y específicos para este tipo de violencia?Los factores de riesgo son los antecedentes de violencia de género. Porque denunciados o no, en los juzgados de familia muchas veces hay violencia de género oculta. Las mujeres siguen considerando que la forma más rápida de acabar con la violencia que están padeciendo es la separación o el divorcio. Y, lamentablemente, cuando hay hijos menores de edad que todavía dependen de la patria potestad del maltratador, comienza un nuevo tipo de violencia, que es esta.¿Cree entonces que persiste todavía en la justicia la creencia de que un maltratador sí que puede ser un buen padre?Lamentablemente sí. Las cifras lo dicen: aunque la ley permita suspender la custodia e incluso la patria potestad, se han obviado muchas. Solo se suspenden entre un 13 y un 15% de los casos. Y luego hay otro dato importante: en el 82% de los casos que investigamos de violencia vicaria extrema, que concluyen con el asesinato de las criaturas, el autor era el padre biológico, lo cual viene a desmitificar que el padre quiere mucho a los niños siempre, ¿no? Y punto dos, que nunca, en ningún caso, aun habiendo identificado la peligrosidad por la cual a la mujer se le pusieron medidas de protección (órdenes de alejamiento, etc.), se les pusieron también a los hijos. O sea, que los jueces tienden a disociar y a determinar que un maltratador puede ser un buen padre y ponderan el rol de padre o la función de padre por encima de la seguridad de las criaturas.¿Hay señales que permitan detectarla antes de que suceda esa violencia extrema que conlleva el asesinato?Sí. Primero, entender que la violencia vicaria tiene la misma escalada que la violencia de género. No es una pérdida de control, de impulso, no es un ataque de nervios, no es un pronto. Todos los asesinos de violencia vicaria habían amenazado antes y todos habían comprado el arma y lo que utilizaron luego para el asesinato, como los barbitúricos y la gasolina en el caso de José Bretón. Fueron todos crímenes muy planificados. Por lo tanto, la forma de prevenir la violencia vicaria extrema es atender la violencia vicaria habitual o cotidiana. Hay que evitar que alguien violento tenga una custodia compartida, un contacto sin supervisión o ejerza la patria potestad. Esto es importante y por eso la nueva ley dice que inmediatamente se debe quitar la patria potestad cuando esté en un proceso de violencia de género.¿Y ahora no es así? ¿Puede un padre tener la custodia aunque esté en un proceso por maltrato?No. Ahora es una excepción que en la ley se ha convertido en regla. Y esto muestra la fuerza que tiene el patriarcado, porque estamos hablando de un derecho de un adulto por encima de los derechos y la seguridad de un menor de edad. Ha mencionado la importancia de identificar la violencia "cotidiana". ¿Cómo se manifiesta?Hay padres que suspenden tratamientos médicos crónicos a los hijos, que los devuelven a la casa de la madre abrigadísimos en pleno verano a 40 grados o en camiseta bajo el frío y la lluvia en invierno. Eso también tortura a la madre. O quitándole el cinturón de seguridad y sentándole en el asiento del copiloto para llegar a casa... Son cosas temerarias que están hechas para que la madre sufra. Es diferente al maltrato infantil porque en la violencia vicaria hay una intencionalidad de dañar a la madre, por lo que ese individuo se asegura de que ella sepa muy bien lo que hace. No lo oculta, como en el maltrato. "La vida de una mujer después de algo tan aberrante es de mera supervivencia. Vive a ratos"¿Qué lleva a una persona a ejercer una violencia tan extrema? Estamos hablando de individuos violentos con el arquetipo del pater familias arcaico de hace 2.500 años que considera que la mujer, la familia y los hijos son de su propiedad y que es él quien decide quién vive y quién muere. Y esto lo dicen los mismos asesinos: "te voy a dar donde más te duele", "ya verás lo que te pasa", "ya verás lo que tú les haces a los niños". Después del asesinato han llegado a decir: "esto no hubiese sucedido si ella hubiese vuelto".¿Y qué secuelas tiene esto para para la superviviente, la madre, que tiene que continuar con su vida después de algo tan doloroso?La vida de una mujer después de algo tan aberrante es una vida de supervivencia. Ellas lo dicen, viven a ratos, entre paréntesis, pero no es una vida que tú puedas decir ni plena ni nada. El maltratador sabe que esa es la forma de que ella sufra para siempre. Hay otras modalidades que son el secuestro y la desaparición de las criaturas, que sabe que eso las sume también en un desasosiego eterno y en una búsqueda permanente y constante. Las consecuencias son muy, muy graves. Hemos visto casos muy cruentos en los últimos años. ¿Está aumentando este tipo de violencia?Yo lo que he visto con el tiempo es que, a medida que la legislación iba protegiendo a las mujeres, dejaba a los hijos sin legislar, quedando más expuestos y con más posibilidades de ser agredidos y de ser dañados por un pater familias que se cree dueño de todos. No sé yo si ha aumentado en cantidad, lo que sí sé es que los maltratadores están todo el tiempo ideando nuevas formas de seguir agrediendo y hacer valer su control y su poder. La ley también pretende evitar casos como el del libro de José Bretón, condenado por el asesinato de sus dos hijos en Córdoba en 2011...Me parece muy bien, porque no puede ser, primero, que estos individuos se lucren, y segundo, que una vez juzgados y condenados tengan la oportunidad de vender su versión de supuestas víctimas. Porque otra característica de estos individuos sabemos que es la autovictimización, así que me parece perfecto que la ley le ponga coto a eso para que a nadie le quede ni siquiera la tentación de querer escribir algo con el guion de estos individuos, que es lo que ellos quieren.¿Y cree que con esta ley se evitarán también casos como el de Juana Rivas, que tuvo que entregar a su hijo menor a su padre a pesar de que el niño manifestó que no quería?Yo quisiera creer que sí. El caso de Juana Rivas es patético en ese sentido, de violencia vicaria clarísima, donde los hijos fueron utilizados siempre para seguir dañándola, porque de lo contrario, ninguna acción se explica si no es para hacer daño a esa mujer. El caso de María Salmerón también es de manual, la hija no le importa en absoluto, lo que buscó siempre es dañar a la madre. Porque cuando los hijos te importan, a los hijos se los cuida, se los protege y se evita que pasen por este tipo de calvarios. Y estos individuos no ahorran nada, al contrario, fomentan cada vez más la judicialización y los litigios.Julio está siendo un mes negro por violencia de género. Solo esta semana cuatro mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, en cuestión de horas. ¿Qué falla en el sistema para que sigamos sin llegar a tiempo?Estamos viendo como un backlash [reacción a algo, en inglés] contra un movimiento al que le ha costado muchos años y trabajo poder avanzar. Y ahora vienen del otro lado fuerzas que intentan borrar lo poco que se ha avanzado. Hay también un universo virtual, una realidad nueva, donde el relato también se ha instalado ahí para favorecer el retroceso. En definitiva, fallamos todos como sociedad, porque esto es algo que nos tiene que comprometer a todos. Las mujeres somos la mitad de la población del mundo. No somos un colectivo que está siendo atacado.La violencia de género es, de hecho, una de las principales causas de muerte de las mujeres. Más de la mitad de los homicidios a mujeres fueron por violencia machista...Un 50%. Es muy fuerte. Yo creo que incluso la estadística se queda corta, pero por el 50% ya sería una buena merma. Me parece aberrante que en el siglo XXI se nos siga asesinando por el hecho de ser mujeres.¿Hay voluntad real y suficiente para acabar con la violencia machista? No. Yo abogo por que haya un estado de alerta que de verdad permita una tolerancia cero, como se hizo con el terrorismo en el mundo. Yo esperaría que algún día con este tipo de asesinatos de la mitad de la población del mundo, puntualmente por el hecho de ser quienes son, nada más, se llegue al mismo estado de alerta.Que sea una cuestión de Estado... Espero que algún día se decrete eso. Estos días he escuchado que aumenta la violencia de género por el Mundial de fútbol o por el calor o por la humedad. A nadie se le ocurrió nunca asociar cuándo asesinaban ni al clima, ni a la humedad, ni a ningún acto deportivo. Esto es igual aquí, la única causa de esto es el machismo estructural y en ese sentido tenemos que entenderlo para poder erradicarlo. De lo contrario, estamos cerrando el diagnóstico y a partir de ahí va a ser más difícil erradicarlo.Conforme a los criterios deElena OmedesRedactora '20minutos'Elena Omedes es redactora en 20MINUTOS desde 2019. Trabaja en la sección de Nacional del periódico, donde es la responsable de la actualidad acerca de Igualdad, Derechos Sociales, Migraciones, Educación, Infancia y Sanidad.
La psicóloga que bautizó la violencia vicaria, Sonia Vaccaro: "También tortura a la madre devolver al niño en camiseta en invierno"
Vaccaro ha sido una de las expertas que han participado en la elaboración de la nueva ley del Ministerio de Igualdad. En una entrevista para 20minutos, no ve voluntad suficiente para acabar con la violencia de género y cree que 'nos tiene que comprometer a todos como sociedad'.








