Construyendo ideasCuando la respuesta institucional llega solo después de que una carretera ha sido bloqueada, el mensaje que recibe la sociedad es preocupante.
¿Cuánto vale un día perdido?
Para miles de guatemaltecos, la respuesta llegó esta semana sin haber participado en ninguna protesta.
Vale el salario que muchos dejaron de ganar. Vale la consulta médica que no pudo realizarse. Vale la cosecha que no llegó al mercado. Vale el pequeño negocio que no abrió. Vale la incertidumbre de quienes quedaron atrapados, una vez más, en un conflicto que no era suyo.
Ese es el costo que casi nunca aparece en los titulares.







