Desde hace más de cinco años, la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC impulsa un programa de donación de cuerpos destinados a la docencia e investigación. Se trata de un acto voluntario y altruista donde se consiente en vida que, tras el fallecimiento, el cuerpo sea utilizado para la formación de futuros profesionales de la salud, la investigación y el entrenamiento médico. “Todos los otros métodos son muy útiles y complementarios, pero no reemplazan el contacto con el cuerpo humano. En muchos países del mundo tienen programas de donación de cuerpos desde hace muchas décadas”, explica Susana Biasutto, directora del programa

La doctora en Medicina y Cirugía y presidenta del subcomité Federativo Internacional de Donación de Cuerpos, que depende de la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas, detalla que la donación es una forma ética de obtención de cuerpos con estos fines. Para gestionar la donación, en 2021 se creó el Programa para la Procuración y Donación de Cuerpos (Prodocue). Desde entonces, 75 personas manifestaron su voluntad de donar.

Los programas de procuración de cuerpos corresponden a las universidades, independientemente de que el país tenga o no una ley específica. En este sentido, es diferente a la donación de órganos. “La donación de cuerpos se hace a una universidad, que es la encargada de organizar el programa siguiendo las normas internacionales”, detalla Biasutto.