Al menos cinco cuerpos usados para prácticas de Medicina contaban solo con la firma de una enfermera o un amigo, en contra de las normas autonómica y universitaria

La universidad privada CEU Cardenal Herrera de Valencia ha utilizado cuerpos donados de forma irregular en sus prácticas de su grado de Medicina. Las donaciones, según la ley autonómica y el propio protocolo de la institución, deben ser efectuadas por el propio donante en vida o por familiares directos. Sin embargo, al menos cinco de los cadáveres llegaron a las instalaciones del centro académico con la única firma de una enfermera o un amigo. Se trata del mismo campus que, como adelantó EL PAÍS, ha empleado con sus alumnos cuerpos con enfermedades infecciosas como la hepatitis C o la covid.

Según el artículo 37 del reglamento de policía sanitaria mortuoria de la Comunidad Valenciana, de 2005, a no ser que los restos cadavéricos lleven más de un año en una fosa común, solo se “podrá autorizar el uso de cadáveres con finalidades docentes o científicas, previa petición al respecto de un centro oficial de enseñanza o investigación y con la autorización expresa de la familia del finado, previamente informada de modo fehaciente”.