Muñecos de alta sensibilidad en el hospital que ha construido el CEU San Pablo de Montepríncipe con capacidad para 50 pacientes donde hacen prácticas de simulación sus estudiantes. EFE/Ruth del Moral

Ruth del Moral |

Madrid/Santander (EFE).- Las prácticas de los estudiantes de Medicina están hoy en día más planificadas y estructuradas y los futuros médicos rotan en los hospitales por los servicios que son esenciales para su formación. Sin embargo, el exceso de alumnado está extendiendo el uso de simuladores y muñecos de alta sensibilidad para contrarrestar las denominadas ‘prácticas ficus’, en las que solo se mira.

En una carrera donde más de la mitad de los créditos son prácticas hospitalarias y donde las facultades de Medicina superan el medio centenar y no dejan de crecer, se ha recrudecido la pugna por tener un centro de salud adonde llevar a sus alumnos.

Esta lucha se da sobre todo en las grandes ciudades, como Madrid donde hay 10 facultades de Medicina (4 públicas y 6 privadas) y cuyos estudiantes sobrepasan la capacidad docente de los hospitales universitarios.