Un proyecto busca reducir errores médicos y transformar la formación clínica en España al replicar emergencias reales

La vida transcurre como en cualquier hospital en el Centro de Simulación Clínica del Hospital Universitario La Paz, conocido como SimuPAZ: monitores encendidos, camillas preparadas para recibir a los pacientes y personal sanitario vestido como en jornada laboral. Pero lo que ocurre aquí es parte de un programa de entrenamiento. Lo simulado se convierte en una herramienta muy real para evitar consecuencias irreversibles.

Se trata de formaciones en liderazgo adaptativo y son parte de un proyecto conjunto entre la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y el SimuPAZ. De acuerdo con estas entidades, entrenar a los equipos mejora de forma significativa su capacidad para responder ante situaciones complejas en entornos clínicos de alto riesgo: un paciente que se desestabiliza, una hemorragia repentina o incluso informar de un diagnóstico fatal.

La empatía, la comunicación con los pacientes, la gestión emocional o la forma de transmitir malas noticias apenas cuentan con asignaturas propias en la mayoría de universidades. Son áreas que siguen ocupando un lugar marginal en la larga trayectoria formativa de un médico. Su aprendizaje queda, en la práctica, supeditado a factores poco sistematizados: los modelos profesionales que el estudiante tenga cerca o la personalidad de cada futuro médico.