Las órdenes consistían en estilizar catéteres que solo pueden ser reacondicionados por empresas ajenas especializadas. Los denunciantes alertaron: “Esta acción no es legal”
Una de las instrucciones para aumentar beneficios en el Hospital de Torrejón, público de gestión privada, fue la reutilización de productos sanitarios de un solo uso. Así lo denunciaron en el canal ético interno los directivos que fueron despedidos y así consta en documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS, aunque una portavoz del Grupo Ribera Salud, empresa que gestiona el hospital, niega que esta práctica se realice.
Todo se enmarca en los planes de Ribera Salud para aumentar sus beneficios, que salieron a la luz cuando este periódico publicó los audios en el que el consejero delegado de la compañía, Pablo Gallart, daba instrucciones de aumentar listas de espera y de seleccionar la actividad rentable para conseguir un ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) “de cuatro o cinco millones de euros”.
Tres miembros de la dirección asistencial del grupo y la gerente del Hospital de Torrejón interpusieron denuncias en el canal ético que incluían estas órdenes, además de esterilizar catéteres de un solo uso. “Esta acción no es legal, por ficha técnica ese material no se puede reesterilizar”, se alertaba. Unos días después de interponer estas denuncias, estos cuatro firmantes fueron despedidos de Ribera Salud, aunque la empresa ha asegurado que las destituciones no tienen nada que ver con estos hechos.







