Noticia Exclusivo suscriptores Economistas coinciden en que acercarse al 7 % exigirá recuperar la inversión privada, más productividad y hacer transformaciones que tomarán años.El crecimiento está siendo impulsado principalmente por el consumo y no por la inversión, una combinación que plantea desafíos para sostener ese crecimiento en el mediano y largo plazo Foto: Juan Pablo Rueda. EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO25.07.2026 20:41 Actualizado: 25.07.2026 20:41

Crecer al 7 por ciento anual, como lo propone el gobierno entrante de Abelardo De La Espriella, equivale en la práctica a duplicar la velocidad a la que hoy avanza la economía colombiana. Ningún gobierno ha logrado sostener durante varios años un ritmo de esa magnitud y, según algunos economistas consultados por EL TIEMPO, alcanzarlo requerirá transformar las condiciones que hoy limitan la inversión, la productividad y la generación de empleo formal.El debate cobró fuerza luego de que el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del Dane mostrara que la actividad económica aumentó 4,1 por ciento en mayo, cifra que sorprendió de manera positiva. Sin embargo, detrás de ese resultado aparecen motores que difícilmente podrán repetirse con la misma intensidad en los próximos meses, como el mayor impulso de la administración pública y el dinamismo del consumo asociado al Mundial de Fútbol, dos factores que la mayoría de centros de investigación califican como transitorios. LEA TAMBIÉN Bajo ese escenario, la discusión de fondo se traslada de inmediato a otro en el que habrá que definir lo que tendría que cambiarse hoy para que ese impulso coyuntural se convierta en un crecimiento sostenible, capaz de acercar al país a una meta del 7 por ciento, coinciden los analistas.Aunque existen diferencias sobre qué tan rápido podría crecer la economía en los próximos años, la mayoría de analistas coinciden en que el primer paso será recuperar la inversión.Para César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, la meta del 7 por ciento debe entenderse como una aspiración que refleja la importancia de recuperar el crecimiento, pero antes de pensar en cifras de esa magnitud el país necesita reconstruir la base sobre la cual se sostiene cualquier proceso de expansión económica."La prioridad y lo más urgente debe ser recuperar la inversión", advierte el economista, al recordar que hoy esta representa cerca del 16 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los niveles más bajos de las últimas décadas, muy lejos del 25 por ciento que alcanzó Colombia en otros momentos y del 30 por ciento que registran varias economías desarrolladas.Más que una cifra, esa caída termina reflejando la pérdida de uno de los principales motores del crecimiento. Cuando la inversión disminuye, también se frenan la construcción de nuevas plantas, la compra de maquinaria, los proyectos de infraestructura, la expansión empresarial y, en consecuencia, la generación de empleo y el aumento de la productividad. Por eso, Pabón insiste en que el verdadero "estartazo" debe darse allí.Verdaderos motoresPero recuperar la inversión también implica definir dónde concentrar los primeros esfuerzos.Para Corficolombiana, el nuevo Gobierno debería comenzar por reactivar tres sectores con capacidad de arrastrar buena parte del aparato productivo: la vivienda, la infraestructura y el sector minero-energético.La explicación es sencilla. Además de movilizar grandes volúmenes de capital, estas actividades generan demanda para industrias como el cemento, el acero, el transporte, la ingeniería, los servicios financieros y buena parte del comercio, creando un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.Ese diagnóstico coincide con las advertencias que vienen haciendo diferentes centros de análisis desde la publicación del ISE de mayo.Bruce Mac Master, presidente de la Andi, dice que el país tiene retos grandes en crecimiento. Foto:NÉSTOR GÓMEZBruce Mac Master, presidente de la Andi, considera que el crecimiento reciente ha dependido en exceso del consumo y del sector público, mientras las actividades llamadas a impulsar el desarrollo económico siguen mostrando una recuperación lenta."Preocupa cada vez más la creciente dependencia del crecimiento económico de sectores como la administración pública. El crecimiento está siendo impulsado principalmente por el consumo y no por la inversión, una combinación que plantea desafíos para sostener ese crecimiento en el mediano y largo plazo", señaló el dirigente gremial.Los análistas del Banco de Bogotá llegan a una conclusión similar, pero advierten que los factores que aportaron de manera importante al resultado tenderán a moderarse una vez desaparezcan esos estímulos extraordinarios.En otras palabras, el dato del Dane mostró que la economía todavía puede acelerar cuando coinciden circunstancias favorables. Lo que aún está por demostrarse es que pueda mantener esa velocidad cuando desaparezcan esos impulsos temporales.Es precisamente allí donde comienza el verdadero desafío del próximo Gobierno. LEA TAMBIÉN Confianza, lo que faltaPero recuperar la inversión no depende solo de la disponibilidad de recursos. Los analistas coinciden en que también será necesario reconstruir la confianza de quienes toman decisiones de inversión.Luis Fernando Mejía, presidente de Lumen Economic Intelligence, considera que una meta de crecimiento del 7 por ciento es "muy ambiciosa" y que acercarse a esta exige un aumento simultáneo y sostenido de la inversión y la productividad, acompañado de estabilidad macroeconómica y un entorno que ofrezca mayor certidumbre al sector privado.Su punto de partida también es la inversión, aunque pone el foco en las condiciones necesarias para que vuelva a fluir.La agenda, explica, pasa por fortalecer la seguridad jurídica, mejorar la calidad de las instituciones, ofrecer estabilidad regulatoria, reducir los costos y trámites para crear empresas y profundizar la integración comercial para que el país pueda exportar más y dependa menos de unos pocos sectores económicos.Luis Fernando Mejía, presidente de Lumen Economic Intelligence. Foto:Claudia Rubio. Archivo EL TIEMPO"Estas medidas son complementarias y sus resultados toman tiempo; además, sus efectos no pueden sumarse mecánicamente", advierte.En otras palabras, el crecimiento no depende solo de cuánto invierte un país, sino también de la confianza que tengan empresarios y hogares para comprometer recursos de largo plazo.Esa visión encuentra eco en buena parte de los análisis publicados tras el dato del ISE. Aunque reconocen que la economía mostró una recuperación superior a la prevista, varios coinciden en que el reto será sustituir el impulso temporal del gasto público por un mayor protagonismo de la inversión privada, condición indispensable para que el crecimiento sea sostenible y no dependa de circunstancias excepcionales. LEA TAMBIÉN El estartazo esperadoSin embargo, aun si la inversión recupera terreno, el país seguirá enfrentando otro desafío igual de importante y es aumentar su productividad.Para Mejía, Colombia necesita emprender una agenda que vaya más allá de la coyuntura económica. Eso implica mejorar la calidad y cobertura de la educación, facilitar la formalización laboral, aumentar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo e invertir mucho más en innovación, investigación, desarrollo tecnológico y fortalecimiento de las capacidades gerenciales de las empresas.Se trata, en esencia, de elevar la capacidad del país para producir más con los mismos recursos, un factor que explica por qué algunas economías consiguen mantener tasas de crecimiento elevadas durante largos periodos mientras otras avanzan con mayor dificultad.Por eso insiste en que pensar en un crecimiento como el propuesto por el nuevo gobierno exige hablar menos de estímulos temporales y mucho más de transformaciones estructurales.Crecer también pasa por aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral. Foto:Carlos Arturo García"Colombia podría crecer al 7 por ciento de manera transitoria en una recuperación muy fuerte, pero sostener esa tasa exigiría una transformación extraordinaria de su estructura productiva", señala.Su conclusión también introduce una dosis de realismo porque, dice, antes de aspirar a cifras de esa magnitud, el país debería concentrarse en elevar gradualmente su crecimiento potencial hacia niveles superiores al 4 o 5 por ciento, creando las bases para alcanzar metas mayores en el futuro.Reto de largo alientoCarlos Alberto Velásquez, director de Investigaciones Económicas de Alianza Valores, comparte ese diagnóstico. En su opinión, una economía que aspire a crecer a ese nivel necesitaría cambios profundos en su funcionamiento, entre estos una mayor apertura a la inversión, menos obstáculos regulatorios y políticas públicas orientadas a fortalecer la actividad empresarial."Es una meta muy ambiciosa, muy poco probable de alcanzar en el corto plazo", afirma.Carlos Alberto Velásquez, director de investigaciones económicas de Alianza Valores. Foto:Alianza ValoresSin embargo, considera que esa discusión no debería llevar a perder de vista un objetivo mucho más alcanzable y, al mismo tiempo, más urgente: recuperar ritmos de crecimiento cercanos al 3,5 o incluso al 4 por ciento, similares a los que históricamente registró Colombia antes de la desaceleración de los últimos años.Ese punto también conecta con el análisis de César Pabón. Si el país logra reactivar la vivienda, la infraestructura y el sector minero-energético, volverá a poner en marcha actividades con un alto efecto multiplicador sobre el resto de la economía. Sobre esa base será posible fortalecer luego otros frentes, como el desarrollo exportador, el potencial agrícola y nuevas actividades de mayor valor agregado.En otras palabras, el consenso entre los expertos no gira alrededor de una cifra específica, sino del orden en que deben hacerse las cosas.Primero, recuperar la inversión; después, reactivar los sectores que generan mayores encadenamientos productivos, pero al mismo tiempo, construir un entorno de confianza que atraiga capital y fortalezca la productividad.Solo entonces será posible hablar de tasas de crecimiento cercanas al 7 por ciento, coinciden los consultados. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.