La resolución del juez federal con competencia electoral, Miguel Hugo Vaca Narvaja, que dejó sin efecto el cronograma de las elecciones internas de la UCR de Córdoba por considerar que no respetaba los plazos previstos en la Carta Orgánica partidaria, abrió un nuevo frente de conflicto dentro del radicalismo.

Desde el alineamiento interno referenciado en Rodrigo de Loredo salieron a cuestionar la intervención judicial, analizan una eventual apelación y advierten que la decisión podría dejar al partido al borde de una acefalía institucional.

La definición del magistrado llegó cuando ya había comenzado a correr el cronograma electoral aprobado por el Comité Provincia de la UCR, encabezado por Marcos Ferrer, y apenas días después del traspié que sufrió el deloredismo en el Congreso partidario, donde la oposición reunió los votos suficientes para bloquear la prórroga de los mandatos de las actuales autoridades.

En el entorno más próximo a De Loredo evalúan cómo responder al fallo. "Estamos analizando todavía qué vamos a hacer. El año pasado nos obligó a ir a internas y ahora nos las suspende. Son complicadas las directivas", resumió una fuente del oficialismo partidario al cuestionar la intervención de Vaca Narvaja.