El mundo en breveTras seis meses en silencio, Julito, que ten�a todas las de perder, ha decidido incriminar al ex presidente del GobiernoYolanda D�az, Julio Mart�nez y Marine Le Pen.EFE /AFPActualizado S�bado,
julio
22:511. Hay un delator nuevo en la oficina: se llama Julito y es...Julio Mart�nez es un misterio en el que habr� que profundizar. El empresario alicantino amigo de Zapatero ha propiciado el giro de guion de este final de curso pol�tico con su confesi�n ante la Audiencia Nacional. Tras seis meses en silencio, Julito, que ten�a todas las de perder, ha decidido incriminar al ex presidente del Gobierno en las mordidas por el rescate de Plus Ultra. Un nuevo Aldama versi�n discreta, sin Horizonte ni Instagram, aficionado al running y protagonista de uno de los registros policiales m�s recordados de la Udef. Cuando los agentes entraron en su domicilio, descubrieron que Julito lo hab�a convertido en una gincana del delito. El hombre ten�a escondidos 286.000 euros en todo tipo de rincones. En una bolsa de golf. En una caja de mudanza. En los radiadores. En bolsas de navidad. En la encimera del ba�o. En el interior -esto s�, m�s convencional- de un armario del pasillo. Cuando a�n no nos hab�a dado tiempo a olvidarnos de las prostitutas de �balos, los diamantes, zafiros, esmeraldas y rub�es de Zapatero y la casa de billetes de Julito han acabado de completar la est�tica de la era S�nchez. Putas, joyas y cash. El escenario es deprimente. Pero conviene no deprimirse. Lo mejor, siempre y definitivamente, �nuestra patri�tica salvaci�n!, es el humor. Por ejemplo, la entrevista a Zapatero en Malas lenguas fue una comedia impagable. Ante el afectado presentador, entre carraspeos e invocaciones morales, el ex presidente nos regal� aut�nticas joyas. La mejor engarzada fue el sintagma �sin af�n patrimonial�.2. Tampoco Marine Le Pen tuvo �af�n patrimonial�Al fin Zapatero dio las explicaciones que toda Espa�a esperaba. Las famosas alhajas que le encontr� la Polic�a, valoradas en al menos 1,3 millones de euros, no tienen importancia alguna: simplemente �estaban ah��. Fueron, seg�n detall� minucioso, regalos de �cortes�a� y, a lo que vamos, �sin af�n patrimonial�. Lo cual explica que el ex presidente las guardara en una caja fuerte y que su secretaria se negara a abrirla cuando la Udef se lo exigi�. No es aconsejable re�rse demasiado de esto, sin embargo, porque lo que Zapatero ha hecho es ponerle nombre a una de las m�s cl�sicas coartadas del pol�tico imputado: si uno tiene la ideolog�a correcta, no existe af�n patrimonial. Espa�a, de hecho, ha consagrado esta teor�a en su C�digo Penal. A finales de 2022, y para beneficiar a los l�deres del proc�s, el bloque gubernamental rebaj� el delito de malversaci�n de forma que el cargo p�blico que desv�a fondos pero no se enriquece con ello es ahora un malversador soft, pues actu� en beneficio de unas ideas -las suyas- y no para llenarse los bolsillos -qu� ordinariez-. De ah� que s�lo quepa indignarse ante el destino de Marine Le Pen. Con ella se ha cometido una injusticia ins�lita: la l�der de la derecha radical francesa desvi� dinero de la Euroc�mara, s�, pero no para engrosar sus cuentas bancarias sino para pagar gastos de su partido al margen del grupo parlamentario. �Nada que ver! Y, sin embargo, tendr� que presentarse a las elecciones con un brazalete electr�nico -es un bucle infinito-, como una vulgar ladrona. Pobre Le Pen.3. Zapatero ha cruzado su rubic�n con la IAEl �sin af�n patrimonial� es un hallazgo clave porque trasciende incluso al delincuente: es un concepto multifuncional. As�, tambi�n sirve para despejar cualquier duda en torno a las motivaciones de Yolanda D�az con su candidatura a dirigir la Organizaci�n Internacional del Trabajo: la vicepresidenta s�lo persigue mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del mundo, en l�nea con los postulados de Karl Marx. C�mo va a haber en la perspectiva de un sueldo de 300.000 euros una vocaci�n de lucro personal. La casu�stica de la coartada es diversa, pero quiz� no haga falta extenderse m�s. Sobre la ca�da al abismo de Zapatero pueden escribirse cientos de p�ginas, exponerse poderosas razones, dictarse autos y sentencias... pero importar�n poco: el punto de no retorno lo ha cruzado ya. Y ese punto no es la hist�rica entrevista que la televisi�n del Gobierno salpic� de maliciosos primeros planos de sus gemas, una y otra vez. No: el rubic�n es ese v�deo corto hecho con inteligencia artificial en el que Zapatero aparece en un mitin del PSOE luciendo una corona, un collar, un brazalete, pendientes y un enorme anillo y diciendo, en ese tono suyo de te�logo de la liberaci�n: �Hemos aprendido entre los militantes, entre las compa�eras, que ser socialista es normalmente tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho�. La IA lo remata con una amplia sonrisa final. Que millones de personas reciban cada d�a un meme tuyo enjoyado en el grupo familiar de WhatsApp te incrusta autom�ticamente en el paseo de las estrellas del folklore espa�ol. Y en esta vida uno puede ser muchas cosas, pero de un chiste nacional no se vuelve.














