La esperada confesión del empresario Julio Martínez Martínez se quedó a medio camino. Según fuentes jurídicas, puede ser el anticipo, el anuncio de su predisposición a colaborar, pero no fue una declaración completa que permita averiguar sobre quién influyó el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para, entre otras cosas, lograr el rescate de la aerolínea Plus Ultra a la que se le concedió 53 millones de euros tras la pandemia para evitar su eventual hundimiento financiero.Julio Martínez acompañado por su abogada María Dolores Márquez del Prado Dani Duch / PropiasMartínez le dijo ayer al juez que le investiga junto a Zapatero en el llamado caso Plus Ultra que él no sabe qué gestiones realizaba el expresidente del Gobierno ni con quien hablaba. Esos detalles, dice, no se los daba. Según su línea de defensa, él puso el nombre para crear la sociedad Análisis Relevante (AR) pero sólo eso. El líder y gestor de la empresa, quien buscaba los clientes y hacía las gestiones pertinentes para ellos era Zapatero.Es cierto que Martínez también se habría aprovechado de las relaciones del exlíder socialista. De hecho, explicó que después de varios viajes acompañando a Zapatero a Venezuela, éste le abrió las puertas a ciertos dirigentes, que le permitieron hacer él sus propias gestiones. Concretamente, una de esas puertas fue la de Delcy Rodríguez, expresidenta entonces de Venezuela, y actual presidenta tras la detención por parte de Estados Unidos de Nicolás Maduro.El magistrado, tras escuchar al testigo durante tres horas lo define como un “correveidile”Según explicó al juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama y a la Fiscalía Anticorrupción, los trabajos para Plus Ultra no se limitaron a buscar primero financiación y después el rescate para solventar los problemas económicos de la compañía que ya arrastraban pero que empeoraron con la pandemia. Martínez les ayudó a solventar otros problemas, permisos de vuelo y licencias en Venezuela por lo que también cobró.Pero a pesar haber confesado estos trabajos puntuales, lo relevante es que Martínez ha dado el primer paso para cargar toda la responsabilidad de la actividad de la empresa Análisis Relevante sobre Rodríguez Zapatero, amigo personal desde el 2011.El empresario ya adelantó el lunes, en un escrito a la Audiencia Nacional que le investiga, su nueva posición y ayer la ratificó en sede judicial.El empresario reconoce que hizo algunas gestiones en favor de Plus Ultra ante Delcy RodríguezSegún fuentes presentes en la declaración, y tal y como lo interpretó el propio magistrado, Martínez defendió su papel como un mero “correveidile” de los negocios de Zapatero, sin capacidad alguna de decisión.El empresario apuntó que se creó AR como vehículo para cobrar las contrataciones a Zapatero, que era quien tenía la influencia. Uno de esos clientes del expresidente fue Plus Ultra pero también había otros, como Inteligencia Prospectiva o Softgestor, empresas vinculadas a empresarios venezolanos.La línea de defensa del empresario es un ataque directo a la línea de flotación de la defensa del expresidente, que en su declaración como investigado como presunto líder de una trama de influencias, limitó su labor para AR a consultor principal de la empresa, sin ninguna capacidad de gestión ni decisión. Martínez ha optado por no asumir la responsablidad de los pagos detectados por parte de diversas compañías.El investigado explica los detalles del cobro de una comisión del 1% del rescate de la compañía aéreaMartínez Martínez detalló cómo una vez obtenidos los clientes y fijados los cobros, él se encargaba de pagar a Zapatero a través de facturas por consultoría, que sumaban en torno a los 90.000 euros mensuales. De hecho, explicó que para proceder a los cobros de los clientes creó una serie de empresas como Idella Consulenza o Voli Analítica, aledañas a AR. Esta versión cuadra con las sospechas de los investigadores de que la secretaria de Zapatero, la también investigada Gertrudis Alcázar, se ponía de acuerdo con el administrativo de AR para acordar las cantidades y los conceptos de las facturas que se debían pagar al expresidente.Martínez también reconoció, en lo referente al rescate de Plus Ultra, el acuerdo al que se llegó con la compañía para que 1% del rescate –la compensación por el éxito de la operación tras lograr que el Gobierno concediera el rescate, a propuesta de la SEPI– se fuera recibiendo a trozos a través de varias empresas de Martínez y durante años ante la “presión mediática” generada tras conocer la concesión de la ayuda. De hecho, el rescate fue denunciado aunque la causa quedó archivada por falta de indicios de criminalidad.Martínez explica que se desechó la idea de la offshore en Dubai por su complejidadNo fue hasta años más tarde, tras una alerta de la Policía francesa al detectar un presunto blanqueo de fondos públicos españoles a través de sociedades de venezolanos, cuando la Fiscalía Anticorrupción empezó a tirar del hilo. Y así es cómo se llegó al expresidente.Martínez tiene todavía mucho que explicar. Respecto de la creación de una sociedad offshore en Dubai, se limitó a señalar que fue una propuesta de una tercera persona, como una oportunidad de negocio, pero que dado su complejidad se acabó desechando.Una iguala de 3.000 euros para las hijasJulio Martínez explicó que entre el acuerdo alcanzado con el expresidente del Gobierno para llevar a cabo el negocio conjunto a partir del 2020 fue el pago de 3.000 euros mensuales a la empresa Whathefav, propiedad de las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero. El pago de esta iguala a la sociedad de Laura y Alba Rodríguez Espinosa, que se alargó hasta el 2025, por maquetar informes. Por estos trabajos han cobrado un total de 239.000 euros, a los que habría que añadir el pago de otros clientes de Análisis Relevante, con Inteligencia Prospectiva, propiedad de unos empresarios venezolanos, que también hizo pagos a Whathefav por 561.000 euros.Según detalló el empresario, la labor de las hijas del exlíder socialista era maquetar informes para su mejor presentación. Indicó que estos documentos, generalmente, estaban elaborados con información de fuentes abiertas con el objetivo de captar nuevos clientes.Por estos pagos, tanto Laura como Alba están imputadas por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama y tienen las cuentas de la empresa bloqueadas aunque todavía no ha fijado fecha para su interrogatorio.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos
Julio Martínez señala a Zapatero como el cerebro del negocio de vender influencias
El amigo del expresidente del Gobierno se sitúa como un mero ejecutor ante el juez










