El caso Plus Ultra entró este lunes en una nueva fase con el anticipo de colaboración con la justicia que hicieron dos figuras clave para la investigación: Julio Martínez Martínez, hasta este lunes amigo y fiel colaborador de Zapatero, y Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra y último corruptor confeso. En la previa de la declaración de Martínez Martínez, 'Julito', el empresario y comisionista, envió un escrito a la Audiencia Nacional atribuyendo a Zapatero un papel central en los esfuerzos realizados para que Plus Ultra lograra el rescate público en 2021. Las dudas de su escrito acerca de qué hizo concretamente Zapatero por la aerolínea y cuánto cobró por ello fueron resueltas a los pocos minutos en otros dos escritos, de las defensas del presidente y del director financiero de la compañía, que reconocían que la comisión que se habrían repartido el expresidente del Gobierno y Julio Martínez fue de 530.000 euros y que se entregó de forma encubierta por medio de facturas “inciertas”.

La declaración de Julio Martínez Martínez navega entre el anuncio de la colaboración y la necesidad de no aumentar los indicios que pesan contra él. Este martes no lo tendrá tan fácil. 'Julito' deberá responder a las preguntas que le hagan la fiscal y el juez sobre los detalles del presunto tráfico de influencias y el blanqueo de capitales que cometió presuntamente junto a Zapatero. Pero de momento, los dos 'julios' de la causa aseveran que el expresidente era la persona que en realidad se ofreció para impulsar y asegurar que esa financiación pública de 53 millones llegaba a la compañía. Eso sí, sin concretar qué gestiones concretas hizo o con qué funcionarios pudo hablar para desatrancar ese rescate.