25 de julio, 2026 - 07h30¿Qué hace de Guayaquil especial? Tantas cosas. Como que es la segunda ciudad habitada importante, que ha alcanzado la categoría de metrópoli, cuya fundación española es reconocida en 1535, en este caso, un día como hoy. La primera en ese rango es Lima, la capital del Perú, a la que los españoles fundaron ese mismo año con el nombre de Ciudad de los Reyes y en poco tiempo la convirtieron en capital del Virreinato, administrativa y nobiliaria, una categoría que los conquistadores no dieron a ninguna ciudad de lo que ahora es Ecuador, ralentizando su desarrollo. Como también que esa coincidencia geográfica de Guayaquil y Lima, de tener acceso al mar, no fue tan casual, sino que formó parte de un plan bien concebido por el líder de los conquistadores españoles de la época, Francisco Pizarro, para hacer de ambos los enclaves portuarios más importantes de la corona en el Pacífico sur, lograr que los productos apetecidos en la misma América como en Europa, así como la plata que explotaban en Potosí, pudieran salir desde Lima en embarcaciones que se construían en Guayaquil, que durante buena parte de la vida colonial jugó el rol de puerto industrial, astillero y aduana comercial de la zona. De hecho, llegó a ser el astillero más importante del Pacífico sur, dado el acceso fluvial a zonas donde estaban las mejores maderas para ese propósito. También un referente en el comercio del cacao, desde entonces.¿Qué más? Que se defendió como pudo, sin ayuda, pero con mucha valentía, de las arremetidas feroces de piratas ingleses y holandeses, entre los siglos 17 y 18, quienes quemaron más de una vez parte de la ciudad, cuyos hijos volvieron a levantarla de las cenizas. Fue el costo por pagar por el desarrollo comercial y el prestigio en la construcción naval que había logrado Guayaquil en favor de la corona española, la que resultaba seriamente afectada por el accionar por estos lares de los piratas auspiciados por sus rivales comerciales europeos. ¿Evidencia de que no se trata de fábulas bien contadas? Ahí están, en el extremo norte del malecón del río Guayas, ahora un poco ocultos, los cañones de La Planchada con los cuales se defendía a la ciudad.Y como si fuera poco, es la ciudad donde los Estados Unidos estableció su primer consulado en Sudamérica, a finales de 1824 por orden directa del presidente James Monroe, cuando el territorio aún formaba parte de la Gran Colombia, liderada por Simón Bolívar. Se trata de un estatus exclusivo, en el que se consideró que Guayaquil mantiene una importancia geopolítica tan alta que es el único Consulado General estadounidense en todo el hemisferio occidental ubicado fuera de México, Brasil y Canadá, países que por su tamaño cuentan con múltiples sedes de este tipo.Entonces cuando se refieran a Guayaquil como la ciudad que suele integrar la lista de las 10 más peligrosas por la presencia del crimen organizado; o como la caótica urbe actual, carente de liderazgo local, donde cada cual irrespeta el orden, ¡levanta la voz, guayaquileño! Hazle saber a todos que esos son momentos oscuros muy circunstanciales, ojalá pronto superables, de una ciudad que ha sido gloriosa desde su fundación, cuyo proceso empezó un día como hoy. (O)
Gustavo Cortez Galecio: Guayaquil, siempre especial | Columnistas | Opinión
¡Guayaquileño! Hazle saber a todos que esos son momentos oscuros muy circunstanciales.






