El servicio de Rodalies en Cataluña continúa siendo pésimo medio año después del fatal accidente de Gelida que desencadenó una crisis ferroviaria sin precedentes. Al corte de parte de la R2 Nord —la que va del aeropuerto a Maçanet-Massanes pasando por Barcelona y el Vallès Oriental— por el socavón aparecido el pasado miércoles en las obras de soterramiento de la línea en Moncada hay que sumar, este sábado, un nuevo corte en todo el servicio de la R3, la que va de L’Hospitalet de Llobregat a Puigcerdà por Barcelona, Granollers, Vic y Ripoll. El corte de la R3, según Adif, se debe a una incidencia que afecta al sistema de regulación del tráfico ferroviario que ha obligado a detener todos los trenes ya que la circulación es insegura. Renfe, en sus redes sociales, destacaba en un principio que esa incidencia se debía a las consecuencias de un nuevo robo de cable aunque posteriormente lo han descartado.Respecto a la R2 Nord, la consejera de Territori, Sílvia Paneque, espera que la circulación afectada por el socavón se reprenda a partir de la próxima semana. En una atención a los medios, Paneque ha afirmado este domingo que las primeras impresiones son “buenas” y están ala espera de que Adif confirme cuando se puede utilizar la infraestructura de forma segura. A partir de aquí, se realizarán marchas blancas (circulación de trenes sin pasajeros) y el servicio se restablecerá la próxima semana. La R3 es, sin duda, la más castigada de las líneas en esta crisis que parece no acabar nunca. Está en obras desde octubre, cuando se inició un corte de vía entre L’Hospitalet y La Garriga que se pensaba alargar hasta mayo. En mayo estaba previsto que el tramo afectado se redujera solo a Mollet-La Garriga. Estas obras provocaban que el tramo entre L’Hospitalet y Vic se realizara en bus; y en tren entre Vic y La Tor de Querol. Después del accidente del 20 de enero en Gelida, Renfe y Adif decidieron interrumpir el servicio en toda la línea, alegando que eran necesarias un conjunto de obras en taludes y túneles. A mediados de marzo se reabrió el servicio de tren solo entre La Garriga y Ripoll. Duró ocho horas y ya hubo que pararlo porque había objetos en la vía. Ese tramo fue funcionando de forma intermitente. El 6 de julio se reabrió el tramo entre Ribes de Freser y Puigcerdà. No estuvo abierto ni tres horas, se cayó un árbol y rompió la catenaria. Pese a las incidencias, este julio han ido funcionando los tramos de Puigcerdà a Vic. El tramo entre L’Hospitalet y Mollet del Vallès debería haberse abierto en mayo, pero la caída de un muro de una fábrica cementera en Montcada, el pasado 6 de marzo, sobre las vías del tren ha acabado retrasando el proceso. Adif y la fábrica están litigando sobre quién es el propietario del muro y quién es el responsable del siniestro. Mientras tanto, Adif se hará cargo de volver a construir el muro, pero el calendario de la obra se ha vuelto a retrasar y se ha decidido reabrir en enero de 2027 toda la obra a la vez, una vez haya terminado el desdoblamiento de la línea entre Parets y La Garriga. Con todas estas incidencias abiertas, este sábado la circulación en la R3 de Rodalies ha quedado suspendida a causa, según Adif, de un nuevo robo de cobre y, mientras personal de Adif trabaja para solventar la incidencia, se ha puesto en marcha un servicio alternativo de transporte por carretera entre las estaciones de Fabra i Puig (Barcelona) y Puigcerdà (Girona). El tramo entre L’Hospitalet de Llobregat y Fabra i Puig puede realizarse utilizando la R4. En la actualidad, la mitad de los hurtos de cable en España se producen en Cataluña, donde dejan fuera de servicio durante un tiempo indeterminado los tramos en los que se producen, afectando a miles de viajeros. En la rueda de prensa del Govern de esta semana, la consejera de Territorio y portavoz, Sílvia Paneque, subrayó que, en paralelo a la actuación “contundente” de los Mossos d’Esquadra, el Gobierno se propone endurecer las penas por el robo de cable y otros elementos de la infraestructura ferroviaria.Muere un trabajador electrocutado en la línea ferroviaria de Sant Mori (Girona)Un hombre de 66 años ha muerto la madrugada de este sábado tras sufrir una descarga eléctrica cuando realizaba tareas de mantenimiento en la catenaria de la línea ferroviaria en Sant Mori (Girona), informan los Mossos d'Esquadra en un comunicado.Los hechos han sucedido sobre las 03.00 horas y su compañero lo ha trasladado a la estación de Camallera, donde a pesar de la rápida actuación de los servicios de emergencias con el desfibrilador DEA no se le ha podido salvar la vida.Al lugar de los hechos se han trasladado diversas dotaciones de la policía catalana, dos dotaciones de los Bombers de la Generalitat y miembros del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM).