Madrid (EFE).- El humo y la intrusión de masas de aire de origen africano hace que el cielo de Madrid haya amanecido con un color marrón y la atmósfera desprende un olor a quemado, lo que ha hecho que, pese a no haber riesgo para la salud, muchos vecinos y turistas hayan vuelto a ponerse la mascarilla y a cerrar las ventanas de las casas.
Con una temperatura que hoy no subirá de los 30º, y a más de 70km de los incendios que asolan la sierra oeste madrileña, la ciudad vive también las consecuencias de este incendio, aunque según han confirmado a EFE fuentes de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, no hay riesgo para la salud.
Además, tampoco han recibido muchas llamadas de teléfono para preguntar sobre cómo actuar.
Eso sí, pese al «deterioro» de la calidad del aire se recomienda extremar las precauciones y reducir la actividad al aire libre, sobre todo a ancianos, niños, embarazadas y enfermos.
Cerrar puertas y ventanas










