Nada como una emergencia con riesgos de entidad, hasta vitales, para desnudar la realidad y, aun así, hay quien ni siquiera la ve. No es buena idea votar toreros en lugar de bomberos, ni despreciar los servicios públicos, ni poner en riesgo a personas por no “creer” en la evidencia científica del cambio climático. Ha sido sobradamente advertido por los hechos, por los hechos, pero mucha gente tiene serias dificultades para enterarse bien de lo que le concierne.

En una Europa abrasada por el calor a extremos desconocidos, España se lleva una de las peores partes. Desde luego ya es el país con más superficie forestal quemada, se ha duplicado además en dos semanas y ya van 120.000 hectáreas calcinadas. Son múltiples los incendios ahora mismo en España, de norte a sur, de este a oeste.