Isabel Díaz Ayuso afronta la mayor crisis en la Comunidad de Madrid desde el covid-19 y sus intervenciones públicas han estado marcadas por la difusión de bulos, un distanciamiento institucional muy notable con Pedro Sánchez, y el cuestionamiento de la existencia de una emergencia climática. Mientras la presidenta rebaja la importancia de los factores ambientales en la fiereza del fuego, el incendio que atraviesa Madrid, Ávila y Toledo es ya el más grave de la historia de España y han ardido este verano por todo el país más de 170.000 hectáreas, seis veces más que en 2025. Todo ello mientras su Gobierno acusa de "chantaje" al cuerpo de bomberos de la Dirección General de Emergencias.PublicidadLa presidenta se ha dejado ver en varias de las zonas afectadas desde que el fuego alcanzó las fronteras de la Comunidad de Madrid, ha visitado el Puesto de Mando Avanzado instalado en Cenicientos y ha comparecido allí en varias ocasiones. También ha acompañado a los reyes en su visita a Villamanta y se ha mostrado conciliadora con casi todos los protagonistas. No han faltado sus agradecimientos a todos los alcaldes de las zonas afectadas, a los cuerpos de bomberos, a los gobiernos vecinos, al chef José Andrés..., a todos, menos a uno: Pedro Sánchez.Su desdén hacia el presidente no impidió que el jueves por la noche, el mismo día que los incendios en la Comunidad de Madrid comenzaron a desmadrarse, Ayuso solicitara la activación operativa 3 del plan Infoma ante la "simultaneidad de incendios forestales en tres comunidades autónomas" para que el Ministerio del Interior tomara las riendas de la gestión. La petición, temprana en contraposición a la demora de Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana para solicitar la declaración de emergencia al Gobierno central, estuvo acompañada por la frialdad en el único encuentro que la madrileña ha tenido hasta ahora con Pedro Sánchez. Mientras Ayuso pedía al Gobierno central que actuara ante la catástrofe, la presidenta rehuía a Sánchez durante el fin de semana y descartaba hacer junto a él una rueda de prensa conjunta el pasado sábado.La actitud de Ayuso con Sánchez no se parece a la que otros presidentes autonómicos del PP han tenido en los últimos tiempos. A comienzos de año, tras el accidente de Adamuz, Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de Andalucía, comparecía ante la prensa junto a Sánchez; también lo hizo María Guardiola, su homóloga en Extremadura, tras los incendios en Las Hurdes de 2025 y este mismo lunes lo hacía JuanFra Pérez Llorca por los incendios en Vall d'Uixó (Castellón). Fuentes cercanas a Ayuso indican a Público que el motivo de ese rechazo a comparecer junto a Sánchez el sábado se debía a motivos personales. "La presidenta salió corriendo a Sotillo a recoger sus pertenencias", dicen como evidente excusa, ya que la mandataria sí compareció al margen del presidente. Sotillo es una localidad abulense de donde es oriunda la familia paterna de la presidenta madrileña. Ayuso ha combinado la petición de ayuda al Gobierno central y su llamamiento a no abrir "guerras innecesarias" con alguno de sus habituales insultos a los adversarios políticos. Así, el pasado viernes 24 de julio, insultaba a Francisco Martín, delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, que había criticado previamente el comunicado de Ayuso al pedir al Ejecutivo que activara la situación operativa 3 del Plan Infoma. "El primer mamarracho que se ponga en medio a calentar el ambiente, allá él. Buscamos la colaboración de todos, luego ya volveremos a la misma refriega de siempre", espetaba la presidenta el viernes. De esa misma expresión su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, sacaba pecho en redes sociales. A pesar de su intensa actividad en redes, la mano derecha de Ayuso lleva unas semanas especialmente discreto y solo ha aparecido para presumir de ese insulto. "La palabra del día es mamarracho", tuiteaba. PublicidadNegación de la emergencia climáticaEntre las medidas anunciadas por el Gobierno de Ayuso destaca un plan en vivienda por valor de 30 millones de euros para los damnificados por el incendio en la sierra oeste de la región, que posibilitará la adjudicación temporal de viviendas para los afectados y que dará ayudas directas de hasta el 100% de alquileres temporales y apoyo económico para la reparación de hogares. Aunque en todo este paquete de medidas y anuncios ha sido notable la ausencia en su vocabulario de palabras como "cambio climático" o "emergencia climática". Desde las primeras horas del incendio, Ayuso ha evitado señalar al cambio climático como una de las causas que agrava los fuegos, aumenta su voracidad y dificulta su extinción. Este lunes fue el momento en el que se presentó más contundente y aseguró que hablar de emergencia climática era "dar soluciones de brocha gorda". Además, Ayuso retaba a "ver qué incendios han sido causados por la acción del hombre", ya que son "la inmensa mayoría". Tampoco faltó en su ecuación la difusión de mentiras como que quienes viven en zonas rurales encuentran "dificultades para limpiar los montes", un bulo que, aunque se ha intentado desmentir en infinidad de ocasiones, esta vez la presidenta no ha tenido reparos en repetir.PublicidadEnfrentamiento abierto con los bomberosOtro de los movimientos más llamativos del Gobierno de la Comunidad de Madrid ha sido su enfrentamiento abierto con los bomberos de la región. El mismo viernes que Ayuso llamaba "mamarracho" al delegado del Gobierno en la capital, el Ejecutivo regional emitía un comunicado en que denunciaba el "chantaje" que suponía la huelga de 60 bomberos de la sede de la Dirección General de Emergencias, por convertir el incendio en "una herramienta de presión laboral".Público se ha puesto en contacto con el comité de huelga de estos bomberos, que rechazan por completo las acusaciones del Gobierno de Ayuso. Aseguran que la huelga fue paralizada y que todos los trabajadores forman parte de brigadas de extinción. A su vez, estos bomberos responden con enfado al Gobierno por menospreciarles al decir que son solo 60. "Deberíamos ser 124, más de la mitad están de excedencia o se han marchado, pero la Comunidad tiene una bolsa activa y no han querido cubrirla", explica Miguel, uno de los bomberos. Todo ello, en mitad de los incendios más graves de la historia de la Comunidad de Madrid.Pacto de Estado sobre la emergencia climáticaLa Comunidad de Madrid estuvo desde 2019 hasta 2025 con los planes forestales autonómicos caducados, pero tras el pasado verano y los incendios de Tres Cantos, el Gobierno actualizó los documentos y reconoció que entre 2016 y 2024 "se ha producido un incremento del 40% en la superficie de bosque". Sin embargo, eso no ha modificado la posición de Ayuso y sigue sin sumarse al Gobierno en sus intentos por diseñar un Plan Nacional contra la emergencia climática. "Desde el 2014, el presidente del Gobierno viene hablando de ello. Doce años más tarde si es tan emergente, solo pido que nos diga cómo lo va a resolver", respondía este lunes con desinterés a un pacto. Sánchez, por cierto, es presidente desde 2018.La dirección del Partido Popular mantiene la misma actitud. La postura del PP respecto a Sánchez es rechazar todo lo que proponga, y el Pacto de Estado por la emergencia climática está dentro de esa política. "Una cosa es hablar constantemente de un pacto y otra cosa es quererlo y trabajar por ello", respondía este lunes Cuca Gamarra, vicesecretaria del PP y encargada de hacer las funciones de portavoz del Comité de Dirección Nacional esta semana. El PP se opone al pacto pero no a medidas concretas, o al menos eso dice. "Tenemos unas propuestas que tenemos encima de la mesa", insistía Gamarra sobre el Plan integral de ayuda, recuperación y prevención de incendios diseñado por el PP y aprobado en el Senado.
Bulos, desdén hacia Sánchez y negación de la emergencia climática: así actúa Ayuso frente a los incendios
La presidenta de la Comunidad de Madrid decidió no comparecer junto a Sánchez en una rueda de prensa conjunta, cosa que sí hicieron otros presidentes autonómicos del PP en contextos similares.











