FOTO DE ARCHIVO: El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, observa mientras asiste a una reunión de líderes de los estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y el Tratado de Comercio y Promoción (ALBA-TCP), en Caracas, Venezuela, el 14 de diciembre de 2024. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria/File PhotoUn médico que atendió a la familia Ortega Murillo hasta 2018 afirmó que Daniel Ortega atraviesa un deterioro físico avanzado y vinculó su anuncio de cancelar las elecciones con la intención de asegurar la sucesión del régimen antes de que su salud se lo impida.El doctor Richard Sáenz Coen, ginecólogo exiliado en Estados Unidos que formó parte del equipo médico del Ministerio de Salud asignado a Casa Presidencial, formuló esa lectura en una entrevista con 100% Noticias tras la aparición pública de Daniel Ortega el 19 de julio, durante el acto del 47 aniversario de la Revolución Sandinista.Ortega tenía 80 años cuando subió al estrado en Managua y pronunció la frase: “Aquí no volverá a haber elecciones”. Lo hizo ante una multitud, pero con señales físicas que Sáenz describió en detalle.PUBLICIDAD“Ortega aparece caminando de una manera bastante lerda, un Ortega bastante edematizado, totalmente destruido. Incluso se ve hasta con pérdida de peso y un Ortega balbuciente”, afirmó el médico.Esta fotografía facilitada por el gobierno de Nicaragua a través del medio oficial El 19 Digital muestra al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, saludando junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, durante un acto conmemorativo del 47.º aniversario de la Revolución Nicaragüense en Managua, el 19 de julio de 2026. (Foto de Cesar PEREZ / El 19 DIGITAL / AFP) / USO EDITORIAL EXCLUSIVO - CRÉDITO OBLIGATORIO "AFP PHOTO / EL 19 DIGITAL / Cesar PEREZ" - IMAGEN FACILITADA - PROHIBIDO SU USO EN MARKETING O CAMPAÑAS PUBLICITARIAS - DISTRIBUIDA COMO SERVICIO A LOS CLIENTESSáenz enumeró los signos observados: marcha lenta, rostro inflamado, adelgazamiento visible y dificultades para hablar con voz quebrada. Según él, esos indicadores reflejan el avance de enfermedades crónicas combinadas con los efectos de la edad.Fuentes citadas por CNN señalaron que Ortega recibe tratamiento por lupus e insuficiencia renal, aunque el régimen nunca confirmó oficialmente ningún diagnóstico.Sáenz indicó que sus conclusiones constituyen una hipótesis personal, no un diagnóstico clínico. Aun así, las sostuvo con firmeza.“Yo puedo aseverar que a Ortega le quedan muy pocos 19 de julio y cuidado este sea el último”, dijo.El médico también aseguró que, días antes del acto, Ortega había sufrido una recaída. Explicó que durante años recibió notificaciones automáticas de un sistema médico utilizado por Casa Presidencial, que continuaron llegando incluso después de perder acceso a la plataforma. Aclaró, no obstante, que esas alertas no contenían información clínica detallada y que ya no tiene acceso al sistema.PUBLICIDADPara Sáenz, el anuncio sobre las elecciones no fue un gesto ideológico sino una maniobra de supervivencia del régimen. “Ortega ya solo tiene dos opciones: morir en el poder o que lo saque Estados Unidos. La única jugada que tiene es preparar una sucesión dinástica a través de cualquiera de sus hijos o Rosario Murillo”, afirmó.En febrero de 2025, una reforma constitucional convirtió a Rosario Murillo, esposa de Ortega, en copresidenta oficial de Nicaragua y extendió el período presidencial de cinco a seis años. Los documentos oficiales de La Gaceta ya llevan la firma de ambos bajo la fórmula “Co-Presidente Daniel Ortega y Co-Presidenta Rosario Murillo”.PUBLICIDADDaniel Ortega y Rosario Murillo, mandatarios de Nicaragua. (Infobae Centroamérica/Cortesía Canal 6 Nicaragua)Analistas consultados por CNN señalaron que Murillo, de 75 años, ejerce la conducción cotidiana del gobierno. “Daniel, de 80 años, está cada vez menos presente en la vida pública. Rosario es mucho más activa en el día a día del gobierno”, indicó uno de los especialistas citados por ese medio.El anuncio del 19 de julio canceló de facto los comicios previstos para noviembre de 2027 y, según el análisis de la organización ACLED citado por USA Today, el régimen optó por eliminar por completo la competencia electoral en lugar de seguir organizando procesos controlados.Daniel Ortega y Rosario Murillo, mandatarios de Nicaragua. (Infobae Centroamérica/Cortesía Canal 6 Nicaragua)Tres días antes del discurso de Ortega, el 16 de julio, Nicaragua rompió relaciones diplomáticas con Italia. La explicación oficial fue la presión del canciller italiano Antonio Tajani para que Managua extraditara a Alessio Casimirri, exintegrante de las Brigadas Rojas condenado a seis cadenas perpetuas por su participación en el secuestro y asesinato del ex primer ministro Aldo Moro en 1978. Casimirri reside en Nicaragua desde hace décadas y el gobierno le otorgó la ciudadanía.PUBLICIDADSáenz ofreció una lectura paralela, que ninguna fuente oficial confirmó. Según él, detrás de la ruptura hubo negociaciones fallidas para obtener garantías europeas para miembros de la familia Ortega Murillo. “España le dijo que no... después siguieron las negociaciones con Italia... Ortega no cedió y por eso rompe relaciones con Italia”, afirmó.El médico sostuvo que el régimen buscaba que integrantes de la familia pudieran establecerse en países donde mantienen vínculos familiares y patrimoniales, pero que esas gestiones no prosperaron. Esa versión, subrayó él mismo, corresponde a su análisis personal.