Cuando Daniel Ortega afirmó que en Nicaragua no han mas elecciones, la muchedumbre congregadada en la plaza le aplaudió (Foto 19 Digital)Sesenta y un días después de su última aparición pública, Daniel Ortega regresó el 19 de julio al escenario político con un discurso que provocó una de las mayores condenas internacionales de los últimos años. Durante el acto por el 47 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, celebrado en la Plaza de la Fe de Managua, el dictador declaró que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, en referencia a la oposición política, a la que acusó de responder a intereses de Estados Unidos y de sectores somocistas. PUBLICIDADEn la misma intervención anunció que coordinaría con la Asamblea Nacional la construcción de un “muro” legal para impedir que esos sectores regresaran al poder por la vía electoral.La frase fue recibida dentro del acto con aplausos de miles de simpatizantes sandinistas. Sin embargo, apenas comenzó a circular el video íntegro del discurso, las reacciones trascendieron rápidamente las fronteras de Nicaragua. Gobiernos, organismos internacionales, dirigentes políticos y organizaciones de derechos humanos interpretaron las palabras de Ortega como el reconocimiento explícito de que su administración abandonaba incluso la apariencia de celebrar elecciones competitivas.Las primeras respuestas llegaron desde Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la declaración demostraba “la cobardía y el miedo a la voluntad del pueblo” por parte de Ortega y Rosario Murillo. Añadió que ambos gobernantes habían abandonado incluso la apariencia de contar con respaldo popular y llamó a la comunidad internacional a actuar de manera conjunta frente al régimen.PUBLICIDADLa Organización de los Estados Americanos también reaccionó con rapidez. Su secretario general, Albert Ramdin, sostuvo que las declaraciones únicamente oficializaban una realidad que las actuaciones del régimen ya venían mostrando desde hacía años: el abandono de la democracia y hasta de su apariencia formal. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos calificó las palabras de Ortega como incompatibles con los principios de la democracia representativa y afirmó que confirmaban la consolidación de un régimen autoritario caracterizado por la supresión de derechos y libertades.La Asamblea Nacional de Nicaragua anunció que trabaja para cumplir la orden que dio Ortega el 19 de Julio (Foto EFE/STR)
La campaña del régimen para “reinterpretar” al dictador Ortega tras asegurar que en Nicaragua “no habrá más elecciones”
Luego del el repudio internacional, la cúpula sandinista afinó un relato paralelo mientras el Legislativo acelera cambios para agosto












