“Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones”, anunció el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, durante un acto conmemorativo del 47° aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado el domingo en Managua, la capital del país centroamericano.“No volverá a haber elecciones para que ellos (la oposición) intenten atrapar el gobierno, atrapar el poder”, agregó el mandatario, de 80 años, quien además anunció que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, aprobará leyes para “ponerles un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria”.“Por mucha plata que les den los yanquis (Estados Unidos), no podrán”, aseveró en un discurso que fue televisado en todo el país.The Trump Administration and the international community will not stand by as the Murillo-Ortega dictatorship deepens repression at home and manufactures instability that threatens U.S. national security. Ortega’s pledge to abolish elections in Nicaragua proves his cowardice and…— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 21, 2026
Nicaragua debía celebrar elecciones presidenciales a finales de este 2026, pero el año pasado el oficialismo aprobó una cuestionada reforma constitucional que aplazó los comicios hasta de 2027. Sin embargo, ahora las declaraciones de Ortega sugieren que incluso esa cita electoral podría no llegar a celebrarse.Para el diario español El País, aunque en la práctica el anuncio no modifica una realidad conocida por los nicaragüenses -las elecciones locales y nacionales han estado marcadas por sucesivos fraudes desde 2008, según organismos internacionales de observación electoral-, sí supone un salto discursivo y político. Las elecciones presidenciales de 2021 ya fueron el mejor ejemplo de un sistema sin competencia: Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, encarcelaron a todos los precandidatos opositores con posibilidades reales de disputarles el poder a través de las urnas y se adjudicaron el 75,92% de los votos.En la misma línea, The New York Times aseguró que el pronunciamiento marcó un “fin explícito” a cualquier pretensión de que Nicaragua era todavía una democracia.Se esperaba que Nicaragua celebrara elecciones presidenciales en 2027, un año más tarde de lo prometido luego de que la Asamblea Nacional, que está controlada por Ortega y Murillo, extendiera el mandato de los copresidentes, pero eso ahora está en duda.La dictadura Murillo-Ortega sigue demostrando que es enemiga de la humanidad. El domingo, Ortega afirmó que Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones. Instamos a nuestros socios del hemisferio a que se unan a nosotros para garantizar que el pueblo nicaragüense pueda, por fin,…— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) July 21, 2026










