Daniel Ortega lo ha dejado bien claro. El presidente de Nicaragua aseguró que no volvería a haber elecciones en el país y sepultó cualquier posibilidad de alternancia democrática en el país. “Aquí no volverán a haber elecciones”, dijo Ortega, de 80 años, en un mitin del gobierno que marcaba el 47 aniversario de la revolución de su movimiento izquierdista. Luego acusó a sus opositores de intentar usar las elecciones para “atrapar el gobierno, atrapar el poder”. En el acto, el mandatario sanidista elevó el tono contra los opositores, a quienes acusó de querer enriquecerse. "Pero que se olviden: Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder", enfatizó. Además, anunció que su gobierno va a trabajar con la Asamblea Nacional (el Parlamento), subordinada a la Presidencia, "y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata que le den los yanquis no podrán". La decisión de Ortega es una maniobra más para fortalecer su poder y el de su esposa, Rosario Murillo, que ejerce también un control completo sobre el país centroamericano, gobernado desde 2007 por Ortega. Desde 2017 gobierna junto a Murillo, primero como vicepresidenta y luego designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional. TE PUEDE INTERESAR Las palabras del mandatario han elevado el tono autoritario del ejecutivo nicaragüense, que empezó a radicalizarse después de las protestas generalizadas de 2018. El Gobierno de Ortega ha manipulado elecciones, desmantelado instituciones, asesinado a manifestantes, perseguido a disidentes y encarcelado a críticos, periodistas, figuras religiosas, políticos de oposición e incluso a personas que habían sido leales al movimiento por mucho tiempo, según grupos de derechos humanos y la Organización de las Naciones Unidas. “Ortega enterró la democracia nicaragüense ya hace largo rato”, dijo Félix Maradiaga, un excandidato presidencial de 2021 que fue arrestado por el gobierno de Ortega-Murillo, expulsado de la contienda y luego exiliado a Estados Unidos en 2023, a The New York Times. “Esta es simplemente una expresión que demuestra de manera inequívoca cómo la máscara que quería venir dando de cierta legalidad, se le cayó”. Maradiaga dijo que la comunidad internacional ya no debería esperar que el cambio en Nicaragua pudiera darse a través de elecciones, que estaban previstas para noviembre de 2027. Dijo que creía que el gobierno de Ortega-Murillo aún podría celebrar una “fachada electoral” con otros partidos políticos aliados. Daniel Ortega lo ha dejado bien claro. El presidente de Nicaragua aseguró que no volvería a haber elecciones en el país y sepultó cualquier posibilidad de alternancia democrática en el país. “Aquí no volverán a haber elecciones”, dijo Ortega, de 80 años, en un mitin del gobierno que marcaba el 47 aniversario de la revolución de su movimiento izquierdista. Luego acusó a sus opositores de intentar usar las elecciones para “atrapar el gobierno, atrapar el poder”.
Daniel Ortega sepulta la democracia en Nicaragua: "No volverá a haber elecciones"
El presidente de Nicaragua ha afirmado que no volverá a haber alternancia política en el país y ha lanzado un duro ataque contra la oposición










