CIUDAD REAL.- Ocho días después de que se iniciara el fuego, el incendio de la Sierra Norte de Guadalajara que ha calcinado 35.000 hectáreas, desciende a situación operativa nivel 1, con la tranquilidad de haber mantenido "a salvo" los cerca de cuarenta pueblos existentes en su perímetro. Una lucha contra las llamas que aún continúa y en la que "se ha sacrificado que se quemen más hectáreas" porque "la prioridad era salvar pueblos".
Así lo ha subrayado este viernes el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante su intervención en la inauguración de la nueva hospedería de Viso del Marqués (Ciudad Real), donde ha subrayado el "razonable orgullo" del Ejecutivo de haber puesto a salvo esos núcleos de población.
Y es que, pese a ser "una decisión dura" tener que decir que "en esta parte no podemos hacer nada", considera que había que "centrarse" en que no se quemaran los pueblos. "Teníamos claro que había que desalojar" y estas evacuaciones, ha precisado, "se produjeron con muchísima eficiencia".
No se puede denegar el auxilio
Por otra parte, García-Page ha querido destacar la colaboración entre administraciones existente en materia de extinción de incendios, aunque ha admitido que le hubiera gustado que "la lista de agradecimientos no tuviera tachas", ha señalado en alusión a la decisión de la Diputación de Ciudad Real de no enviar efectivos ni medios alegando motivos técnicos.















