GUADALAJARA.- El incendio forestal que en la última semana ha asolado más de 32.000 hectáreas en la Sierra Norte de Guadalajara continúa en situación operativa nivel 2, con un frente abierto y el perímetro aún pendiente de controlar, mientras que se sigue autorizando el regreso a sus hogares de los vecinos desalojados.
Este jueves se ha autorizado la vuelta de los habitantes de Palancares, Almiruete, La Mierla y Muriel, que se suman a los de las cinco poblaciones que pudieron hacerlo ayer (Riofrío del Llano, Cardeñosa, Santiuste, Angón y Rebollosa de Jadraque).
Vecinos que vuelven a sus casas entre la tranquilidad y la desolación de ver cómo las llamas han arrasado el paisaje. Y es que ha sido "un milagro" que el fuego no haya entrado en el pueblo, "porque el viento cambió en minutos de sentido, si no, venía directo a arrasar el pueblo", reconoce el alcalde de La Mierla, Ricardo Jiménez.
En Muriel, pedanía de Tamajón, también ven con alivio cómo las llamas no han llegado a las viviendas. "No llegó gracias a los bomberos de Diputación y a un vecino que se quedó, que es bombero también, y les ayudó. Se jugaron la vida", reconoce el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban, quien subraya la importancia de mantener el monte ya que "está vivo y tiene mucha agresividad".












