Toledo (EFE).- El incendio forestal que afecta a la Sierra Norte de Guadalajara continúa teniendo un frente abierto, aunque «poco a poco» se está controlando el perímetro y los vecinos de Palancares, Almiruete, La Mierla y Muriel ya han podido regresar a sus casas.

Así lo ha informado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, quien ha presidido este jueves la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), una semana después de que se declarara un incendio que ya ha arrasado 32.000 hectáreas.

Con estos cuatro pueblos, ya son nueve los que han podido ser realojados, de los 34 que permanecen dentro del perímetro de 120 kilómetros que rodea el incendio y la consejera ha afirmado que «cada vez está más cerca de que podamos desescalar todos y cada uno».

Según ha detallado Gómez, la Guardia Civil ha procedido a la apertura de las carreteras de acceso a las localidades, después de un «exhaustivo trabajo» para comprobar que los servicios básicos, como la luz, agua y comunicaciones, funcionan en estos pueblos.

La consejera ha apuntado a que, aunque el fuego y las labores de extinción han provocado numerosos daños que tendrán que ser evaluados, ninguna vivienda de estas poblaciones ha sido afectadas por las llamas.