Lilia M�ndez fund� AO Domini no s�lo para recuperar tejidos antiguos, sino tambi�n la memoria de las mujeres que los confeccionaron. Con este proyecto personal de curador�a de artesan�a contempor�nea pone en valor el textil gallego, uno de los grandes olvidados de nuestro patrimonio.En el libro "La belleza del objeto cotidiano, Soetsu Yanagi dice que "cuando un lugar es rico en una determinada materia prima, ese material origina un tipo de artesan�a determinada. Son estos recursos, que son un regalo de la naturaleza, el verdadero origen de la artesan�a". Las palabras de este pensador clave del siglo XX encajan con el proyecto personal de Lilia M�ndez (Ourense, 1980), una labor de curadur�a de artesan�a contempor�nea que pone el acento en la tradici�n del cultivo del lino gallego y que trata de recuperar el patrimonio textil tradicional de Galicia y del norte de Portugal.Aunque existen proyectos residuales en los que se cultiva lino para rememorar c�mo era ese trabajo manual, "esa tradici�n pura del lino cultivado aqu� se ha perdido para siempre". Fund� AO Domini en 2022, cuando la pandemia hizo a muchos profesionales lanzarse al vac�o. El nombre viene del lat�n domini que significa alguien que domina algo. "En este caso son los artesanos que dominan su arte, su t�cnica".Retrato de Lilia M�ndez con vestido painter blouse en lino puro recuperado, junto a pieza de madera de Aitor Mart�nez.Elena L�pez LamadridTodo surgi� despu�s de meses se maduraci�n, de pensar y observar, cuenta. En un momento crucial de su vida, despu�s de vivir en Galicia hasta los 12 a�os, abandon� su tierra para estudiar arquitectura, trabajar y viajar. "Nunca nadie me cont� que aqu�, como en muchas otras regiones de Espa�a, se cultivaba lino porque la ropa se hac�a en casa. Era una cuesti�n de subsistencia. No exist�a la industria textil que tenemos hoy. Lo descubr� porque, dentro de ese proyecto de curadur�a de artesan�a contempor�nea y arte, empec� trabajando con piezas textiles antiguas. Tra�a camisones de Francia y piezas de distintos lugares".Pa�uelo de lino antiguo con encaje de Camari�as, de la colecci�n privada de Lilia M�ndez.Elena Lopez LamadridReconoce que el inicio fue bastante ca�tico, pero hubo un clic: un d�a, sentada a la mesa con su madre, ella le mostr� un lienzo antiguo de estopa de lino. "Cuando lo vi me qued� fascinada por la textura, el color y ese aspecto r�stico que llevaba tiempo buscando. Yo admiraba muchas marcas textiles de M�xico o La India, pero sent�a que no encontraba algo parecido en mi propio territorio. Galicia tiene mucho textil, pero es industrializado". Ella buscaba otra cosa. Lilia intuy� algo extraordinario. "A partir de ese lienzo empec� literalmente a tirar del hilo. Descubr� que aquella pieza gris�cea era solo un peque�o ejemplo de una cultura inmensa relacionada con el cultivo y la transformaci�n del lino".Colcha de lino de Galicia realizada con t�cnica de gorullo, realizada artesanalmente�en el telar, medidas aproximadas 210 x 180 cm, consultar precio.Elena L�pez LamadridEntre otras cuestiones sociol�gicas y econ�micas, esta labor en Galicia desapareci� para siempre a mediados de los a�os 60, principalmente con la irrupci�n de la industrializaci�n, pero tambi�n con la ausencia de un relevo generacional. "Hubo un salto hacia la ciudad, un deseo de ganarse la vida dignamente, un abandono absoluto del mundo rural". Y, prosigue, "tendr�a que producirse un cataclismo para que regres�ramos al rural y necesit�ramos otra vez cultivar, recolectar e hilar con nuestras manos".Pura expresi�n del pueblo gallegoComenz� a conocer los cobertores tradicionales de cama, piezas decorativas, lienzos y ropas que se utilizaban en las casas, "pura expresi�n del pueblo gallego por sus colores, patrones motivos y flecos". Pronto cay� en la cuenta de que en la provincia de Ourense y en el sur de Lugo eran zonas donde esa costumbre estaba m�s arraigada. Esa riqueza se deb�a a que esas tierras eran especialmente id�neas para el crecimiento del lino lo cual coincid�a con la existencia de una gran tradici�n de tejedoras, tecedeira (o tecedora) en gallego. "Lo que m�s me impresion� fue descubrir que muchas de aquellas mujeres no sab�an leer ni escribir. Firmaban con la huella del dedo. Sin embargo, eran capaces de montar una urdimbre complej�sima en un telar, de calcular patrones, alternar pares e impares, crear dibujos, iniciales e incluso n�meros tejidos en las mantas".Ao Domini realiza un trabajo artesanal de recuperaci�n con mujeres de la regi�n de Ourense.Adri�n RedondoEnfrentarse a ese trozo de lino le hizo descubrir una sabidur�a y una riqueza extraordinarias de unas mujeres que "pose�an una inteligencia pr�ctica y una creatividad impresionantes. Muchas apenas hab�an salido de su aldea y, sin embargo, desarrollaban un lenguaje art�stico propio a trav�s de los tejidos". Su madre le contaba que antiguamente todas las familias ten�an una peque�a parcela donde cultivaban lino para consumo propio con el que confeccionaban s�banas, pa�os y tejidos para la casa. A falta de telar, el lino se llevaba a una hiladora y de all� a la tejedora. Todo era una cuesti�n de supervivencia y exist�a una red comunitaria en la que el proceso estaba mayoritariamente en manos de mujeres. "La transformaci�n de la planta era todo un ritual. Tras la cosecha, el lino se sumerg�a en agua durante un tiempo determinado, despu�s se secaba y m�s tarde comenzaba el trabajo colectivo. Las mujeres se reun�an en grupo; unas cantaban, otras tocaban la pandereta y otras realizaban las distintas tareas necesarias para separar, preparar e hilar las fibras".Tejidos de lana y lino gallegos restaurados.Elena L�pez LamadridEste proyecto rom�ntico que habla de memoria le ha llevado a recorrer pueblos para recuperar los textiles que a�n conservan algunas familias, "mantas cobertores, lienzos, s�banas, ovillos y cualquier pieza que haya sido cultivada y elaborada aqu� por manos gallegas". Se trata de verdaderas joyas que a veces conserva tal cual o que transforma en piezas contempor�neas. Durante d�cadas esos textiles se han denostado porque hablaban de �pocas de hambruna y pobreza y desaparecieron como lo hicieron los armarios de nogal que las conten�an para cambiarse por muebles chapados y de escay. Sin embargo, hoy son verdaderos tesoros que para ella van m�s all� del tejido utilitario, "es una manifestaci�n art�stica y cultural de un momento concreto de la historia".Ejemplo de colchas recuperadas por Lilia Mendez.Adri�n RedondoLa pieza m�s antigua y rara que ha encontrado es un cobertor blanco de lino puro fechado en 1865 y realizado con una t�cnica que se conoce como gorullo o media felpa. Habla de las mujeres, muchas nonagenarias, que se extra�an de que sus tejidos est�n en foros internacionales como Xtant Mallorca o en la casa de una compradora de Texas y a Lilia se le hace un nudo en la garganta al contarlo. "A veces me observan con asombro, como pensando: "�De verdad alguien considera importante todo aquello que yo hice?". Siente que todo este trabajo tan solitario y duro empieza a tener sentido. "Me siento recompensada".
AO Domini rescata el lino gallego para vestir la casa
En el libro "La belleza del objeto cotidiano, Soetsu Yanagi dice que "cuando un lugar es rico en una determinada materia prima, ese material origina un tipo de artesan�a...









