Dueña de una vida singular, esta socialité devenida en miembro de la familia real británica siempre será recordada por haber torcido el destino de la historia, cuando el rey Eduardo VIII abdicó al trono por amor a ella, en diciembre de 1936. Castigada por la prensa inglesa de la época, que la demonizó convirtiéndola en la norteamericana desprejuiciada que intentaba derrocar la monarquía, Wallis Simpson –a quien nunca le importaron los rumores– conquistó el corazón del entonces príncipe de Gales (se habían conocido en 1934), se casó con él (pasó a ser la duquesa de Windsor) y vivió feliz a su lado treinta y cinco años, hasta la muerte de él.Junto a su marido, en 1941, eran la viva imagen de la modernidad y del buen vivirBettmann - BettmannAsí se veía la mansión en Bois de Boulogne en 1974, que fue su residencia parisina hasta la muerte de ambosUnited Archives - Hulton ArchiveEL ALMA DE LA FIESTA Nació como Wallis Warfield en Blue Ridge Summit, Pensilvania, el 19 de junio de 1896, en una familia acomodada. Su padre murió cuando ella tenía 5 años y su madre necesitó el apoyo económico de su cuñado para pagar sus estudios. Así, Wallis se graduó en Oldfield School, el internado femenino más caro de Maryland, en 1914, y dos años después se casó con el piloto naval Earl Winfield Spencer Jr. El matrimonio terminó en desastre, porque rápidamente ella descubrió que su marido “bebía demasiado y se ponía grosero, agresivo y violento”, según Diana Mifford, amiga y biógrafa. Ya en esa época, Wallis era reconocida por su talento para la conversación y su impecable estilo para vestir. Finalmente se divorció en 1926 y, al poco tiempo, contrajo matrimonio con el empresario naviero británico-estadounidense Ernest Simpson, con quien se instaló en Londres. Tenía 32 años y ya había forjado la personalidad que enamoraría al futuro rey: era independiente, pero no dura, inteligente, sarcástica, vivaz, graciosa y con una especial capacidad para hacer amigos. Retrato del primer marido de Wallis, el piloto naval norteamericano Earl Winfield Spencer JrGeneral Photographic Agency - Hulton ArchiveSu segundo marido, el empresario naviero Ernest Simpson