Mar�a Sierra LondresActualizado Lunes,
julio
21:55Sarah Ferguson (66) ha sobrevivido a incontables crisis a lo largo de su doble vida dentro y fuera de la monarqu�a brit�nica y es posible que los recursos para escapar de su �ltimo infierno, derivado de su amistad con el pederasta Jeffrey Epstein, est�n ya en la periferia de su cuenta bancaria. La exduquesa de York podr�a beneficiarse de una generosa dotaci�n en la herencia millonaria de su primer gran amor de juventud y protector desde entonces, Paddy McNally, quien ha fallecido recientemente a los 88 a�os.Medios brit�nicos especulan sobre la cantidad de dinero de una fortuna estimada en 700 millones de euros que el expiloto de carreteras de autom�viles podr�a haber dejado a su vieja amiga Fergie. Tambi�n se cuestionan las condiciones que el pionero promotor de negocios de patrocinio, publicidad y acceso privilegiado a los circuitos de F�rmula Uno habr� impuesto a la divorciada pelirroja para disfrutar de su ayuda p�stuma.Para saber m�sPero unos y otros dan por hecho que McNally habr� protegido en su testamento a la controvertida escritora, que se esconde de los medios de comunicaci�n desde que perdi� el t�tulo de duquesa y el hogar familiar en el complejo mon�rquico del Castillo de Windsor a principios de a�o.Ferguson busc� entonces refugio en el extranjero mientras que su anterior marido, el expr�ncipe Andr�s, afronta una investigaci�n criminal en torno a sus conexiones con Epstein aislado en su nuevo domicilio en la campi�a inglesa de Norfolk, al este del pa�s.Sarah Ferguson, en una imagen del pasado a�o.Gtres"Paddy siempre cuid� de Sarah y, en ocasiones, ella ha necesitado mucha ayuda en las �ltimas cuatro d�cadas. Nunca la abandon� en vida e, incluso en sus �ltimos d�as, le ofreci� un refugio seguro en Verbier", ha recogido el tabloide The Sun de una fuente an�nima pr�xima al millonario difunto y a su protegida.Ferguson fue "descubierta" por un fot�grafo de la misma publicaci�n en un chalet de Verbier, popular destino deportivo de Suiza. No se sabe cu�ntos meses ocup� esta residencia de monta�a, donde se habr�a instalado tras ingresar temporalmente en una lujosa cl�nica de Austria y viajar presuntamente a Irlanda o Espa�a.Quer�a casarse con �lMcNally ten�a propiedades en los cuatro pa�ses, incluida una villa en Sotogrande. En Suiza, se mencionan varias viviendas y una mansi�n de ocho dormitorios, 'Les Gais Lutin', que la prensa amarilla apod� 'El castillo de la coca�na' debido a las fiestas y juergas que se organizaban all� a�os atr�s.Fue en Verbier donde la veintea�era Fergie conoci� al millonario angloirland�s, que rondaba los 40. El historiador Andrew Lownie, autor de una devastadora biograf�a de los York, describe a McNally como "uno de los hombres m�s influyentes de su vida", un viudo separado, con dos hijos bajo su tutela, que dio calabazas a la futura duquesa en la cuesti�n de matrimonio. "Calvo y con gafas, no era el t�pico novio -ella le llamaba 'El sapo'- pero era divertido, generoso, encantador, listo y rico", escribe Lownie.La relaci�n sentimental aflor� al parecer cuando Fergie ejerc�a de canguro de los dos ni�os del empresario, y se prolong� tres a�os. La propia Fergie habl� de su antiguo novio, a quien quiso llevar al altar, "como un padre, 22 a�os mayor" que ella. "Me ense�� tanto de la vida. Recurr�a a �l cuando necesitaba consejo", ha comentado la ahora desprestigiada exroyal.El noviazgo se rompi� ante la reticencia del viudo a contraer segundas nupcias. McNally ten�a fama de playboy, mujeriego y aficionado a los enredos sexuales, pero nunca volvi� a casarse. Esta primavera muri� su primog�nito, Sean, lo que probablemente le forz� a revisar su testamento, con la salud fr�gil y con su eterna protegida buscando de nuevo una v�a para salir del pozo de la deshonra.









