Mar�a Sierra LondresActualizado Lunes,
julio
00:29Joan Collins (93) ha rescatado del olvido un turbulento cap�tulo en la historia de la familia real brit�nica. La diva del cine y la televisi�n, a quien la reina Isabel II condecor� con la distinci�n de 'dama' del Imperio, hurg� durante a�os en la oscura era de la abdicaci�n de Eduardo VIII, t�o abuelo del actual rey Carlos III, y ha desempolvado el terrible ocaso de la viuda del renegado monarca, Wallis Simpson. La divorciada estadounidense vivi� en absoluta soledad tras la muerte del duque en 1972, con la movilidad restringida, la vista y el o�do da�ados, agon�a senil y prisionera en su mansi�n parisina.La duquesa de Windsor falleci�, a los 89 a�os, sin amigos, familiares ni representantes de la monarqu�a, tras un largo calvario de maltrato psicol�gico, decadencia f�sica y control coercitivo de su abogada francesa, Suzanne Blum, seg�n sus bi�grafos. "El peor tipo de abuso de mayores", ha denunciado la nonagenaria actriz londinense.Para saber m�s"Fue el cap�tulo final de una historia que se describe como el gran romance de todos los tiempos, cuando Eduardo VIII abdic� la corona porque no pod�a reinar 'sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amaba', como �l mismo declar�. En realidad, fue una de las grandes tragedias", escribe Hugo Vickers, autor de Behind Close Doors: The Tragic, Untold Story of the Duchess of Windsor, rompedora biograf�a de la duquesa de Windsor.El autor del libro, que se ha reeditado en ingl�s esta primavera, denuncia con pruebas testimoniales y documentales la crueldad ps�quica, la manipulaci�n y las presuntas estafas perpetradas por la influyente abogada, que se autoproclam� "defensora de los derechos morales e intereses de la duquesa de Windsor". Vickers discrepa del rol y acusa a la asesora legal de robo, fraude y negligencia en los momentos de m�xima vulnerabilidad de Simpson."Incumpli� los t�rminos del testamento del duque de Windsor, explot� a su viuda, reinterpret� sus deseos, vendi� sus muebles y porcelanas, la encerr� en un cuarto para que no advirtiera lo que desaparec�a de la casa, impidi� que la visitaran los amigos, le quit� sus queridos perros (Ginseng y Diamond) y prohibi� que tuviera flores en su dormitorio. As� defend�a Blum a la duquesa", resume el veterano bi�grafo en el Daily Mail.En c�rculos mon�rquicos se han querido ocultar detalles vitales de los �ltimos 14 a�os de "esa mujer", como la peina madre Isabel llamaba a su odiada cu�ada. Pero las consecuencias del ostracismo emergen finalmente gracias a la perseverancia de Joan Collins, quien lleva 30 a�os indagando en los pormenores del deterioro de la duquesa, estudiando fotos y grabaciones de la esposa del duque de Windsor. As�, embarc� en el proyecto a la novelista Louise Fennel, quien firma el guion de The Biter End (o My Duchess), que ha rodado Mike Newell, realizador de Cuatro Bodas y un funeral, con Collins e Isabella Rossellini (74) en los papeles protagonistas.Villa Windsor, en Par�s, donde vivieron los duques de Windsor.GTRESLa pel�cula, que se estrenar� este oto�o, explora la compleja relaci�n, en un vaiv�n de atracci�n y repulsa, que Blum entabl� con Simpson. La estrella de Hollywood prescinde de su habitual glamour cosm�tico para encarnar a la fr�gil, marchita y agonizante viuda de Eduardo VIII. Imponente, Rossellini encarna a la abogada, "una figura sat�nica envuelta en el manto de las buenas intenciones para disimular su malicia", en palabras de Vickers. "La retuvo presa en su propia casa", a�ade el bi�grafo en referencia a Villa Windsor, el palacete neocl�sico escondido en el parisino Bois de Boulogne, que el matrimonio ocup� durante su exilio del Reino Unido.V�ctima y verdugo eran dos personalidades opuestas, sin nada en com�n. "La duquesa viv�a a la �ltima moda, con una elegancia suprema y un gusto exquisito. Blum era todo lo contrario. Vest�a mal y llevaba una peluca que no le quedaba bien, lo que provocaba una discreta hilaridad en la duquesa. Blum se pon�a ropa poco favorecedora. La duquesa era alegre y sociable. Blum, austera y despiadada", compara el escritor.La abogada Suzanne Blum.AFP"Sus caminos se entrelazaron en los a�os 70 con tr�gicas consecuencias para la estadounidense. La abogada lleg� a Villa Windsor con una reputaci�n de profesional dura y pronto desplaz� al asesor brit�nico que gestionaba los asuntos del duque. Actu� de albacea de su testamento y, seg�n Vickers, falsific� una firma para obtener poder notarial sobre los papeles y patrimonio de la pareja.El bi�grafo responsabiliza a Blum de apropiarse indebidamente de correspondencia personal de los duques, incluidas cartas de amor entrecruzadas por la pareja antes de casarse, que la prensa difundi� d�as despu�s del funeral de Simpson, en 1986. Fue, seg�n Vickers, otro golpe bajo de una letrada que gan� sonoros casos para clientes como Rita Hayworth, Charles Chaplin o Walt Disney. Mon�rquicos a�n responsabilizan a Wallis Simpson de la crisis constitucional que el rey desat� al renunciar al trono. Otros sugieren que hechiz� al entonces popular heredero ingl�s y que fue la �nica amante capaz de excitar sexualmente al mujeriego royal.








