Hace poco más de un mes, el Ayuntamiento de Córdoba aprobó en fase inicial un plan de acción para proteger a los vecinos cuando la calidad del aire que respiran empeore gravemente. El plan aún no está en vigor, a la espera de superar el trámite definitivo y que se publique en todos los boletines oficiales. Pero con el documento en la mano, la ciudad lleva respirando durante tres días un aire muy perjudicial a causa de la calima y el polvo en suspensión. Tan perjudicial es que según el propio plan el Ayuntamiento estaría obligado a limitar el tráfico en la ciudad para cuidar de la salud de los vecinos.
En Córdoba hay tres estaciones de medición del aire respirado: en la Asomadilla, en Lepanto y en la avenida Al Nassir (Vial Norte). Estos días, solo esta última estación está ofreciendo valores por horas y concretos sobre la calidad del aire. Y los datos no son buenos.
El contaminante más perjudicial para los ciudadanos es el relacionado con las partículas PM 10. Su nivel se mide en en microgramos por metro cúbico de aire respirado. El plan aprobado inicialmente por el Ayuntamiento establece tres umbrales de superación: a partir de 40 microgramos, un segundo por encima de los 50 y un tercero en los 80.












