Carlos, fontanero de Zaragoza de toda la vida, y Marta, limpiadora que lleva media vida en la ciudad –los nombres del matrimonio son falsos para preservar su intimidad–, viven alquilados en un piso de la Margen Izquierda junto a sus tres hijos de quince, diez y un año. Desde hace tres meses aseguran vivir un auténtico infierno ante las supuestas presiones, físicas incluso, de los integrantes de la empresa zaragozana Okupacción para que abandonen el piso, pese a que aseguran estar al corriente de pago y tienen contrato en regla. Este viernes, una de las personas que participaron en el presunto acoso en la misma puerta del domicilio, José Antonio R. C., va a juicio oral tras una denuncia del matrimonio por lesiones.

La propietaria, M. C. R. H., reconoce haber contactado con Okupacción para el desalojo. Asegura que quiere recuperar la vivienda para que su madre, enferma, pueda vivir ahí. Mientras, el propietario de la firma, el propio José Antonio R. C. –gerente de la empresa, vocal de Vox en el barrio rural de Montañana y número dos de esta formación en la lista por Pinseque en las últimas elecciones municipales–, niega las agresiones y rechaza que sean “cuatro matones”.

Okupacción ofrece como servicios en su página web la “mediación con inquilinos”, la “mediación con okupas”, “consejería y vigilancia” y “limpieza de superficies”. Nació, según explican, “de las inquietudes de tres profesionales de la seguridad privada desde 1999 especializados en la seguridad personal”.