Las obras de grandes infraestructuras que se ejecutan en Barcelona este verano han provocado tres incidentes de gravedad en poco más de dos semanas. El primero fue la aparición de un socavón que hundió el lavabo de una pizzería en el barrio barcelonés del Putxet. El agujero, vinculado a la construcción de la línea 9 del metro, obligó a desalojar ocho fincas y a cerca de 300 vecinos. El miércoles pasado se sumaron dos nuevos sucesos: el hundimiento de un pozo de las obras ferroviarias de Montcada, a su paso por el barrio barcelonés de Vallbona, que engulló una grúa y mantendrá hasta la próxima semana interrumpidas las líneas R2 Nord , R2 y R11 de Rodalies; y una deflagración de gas en las obras de accesibilidad de la estación de metro de Plaza de Sants, con ocho trabajadores heridos. El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que exigirá explicaciones a las administraciones (el departamento de Territori de la Generalitat y Adif) y a las empresas responsables de los trabajos. El Putxet, 300 desalojados y un retorno que se alargaEl 7 de julio apareció un socavón de unos ocho metros de diámetro en los baños -desaparecieron- de la pizzería Verona situada entre las calles Rubinstein, Teodora Lamadrid y Sant Gervasi de Cassoles. Pronto se descubrió que el hundimiento estaba vinculado a las obras del tramo central de la línea 9 del metro, por donde ya había pasado la tuneladora a unos 40 metros de profundidad. El recuerdo del desastre del Carmel se hizo presente en segundos. Hubo que desalojar preventivamente ocho fincas, con un total de 93 viviendas y cerca de 300 vecinos afectados. Los desalojados marcharon a hoteles, casas de familiares y segundas residencias. El regreso a las viviendas comenzó el lunes 20 de julio, pero de forma escalonada. Por ahora, únicamente han podido volver los residentes de dos edificios de la calle Sant Gervasi de Cassoles. Los habitantes de las otras seis fincas continúan fuera de sus casas mientras siguen las inspecciones, se consolida el terreno y siguen monitorizándose los edificios para comprobar si aparecen grietas. Los técnicos de la Generalitat sostienen que las mediciones muestran estabilidad pero quieren pasarse de precavidos, sobre todo, en los inmuebles más cercanos al socavón. Montcada-Vallbona: un pozo se hunde, engulle una grúa y corta RodaliesEl segundo socavón apareció poco antes de las dos de la tarde de este miércoles en las obras de soterramiento de la línea ferroviaria de Rodalies en Montcada i Reixac. El punto concreto del hundimiento se encuentra dentro del término municipal de Barcelona, en el barrio de Vallbona, justo en el límite con Montcada.Todo apunta a que el hundimiento de una de las paredes de un pozo abrió, de forma sorpresiva, una cavidad que acabó engullendo una grúa de grandes dimensiones sin provocar heridos. Adif detuvo preventivamente los trabajos y comenzó a rellenar el agujero con hormigón.La grúa quedará sepultada. Las primeras inspecciones no han detectado daños en las viviendas próximas, ni en las vías situadas junto al pozo. Pese a ello, igual que en El Putxet, se monitorizarán los edificios. Este incidente obligó a interrumpir la circulación de las líneas R2, R2 Nord y R11 entre Sant Andreu y Montcada i Reixac. El Ministerio de Transportes confía en poder recuperar el servicio durante la próxima semana, aunque todavía no ha concretado el día. Mientras dure el corte, los pasajeros de la R2 y la R2 Nord deben recurrir a la R4 y efectuar el enlace en Montcada i Reixac-Manresa, mientras que los trenes de la R11 procedentes de Portbou terminan su recorrido en Granollers, desde donde se habilita la continuación en autobús hasta Sant Andreu.Plaça de Sants: ocho operarios heridos en una deflagración de gasEl tercer incidente comenzó a las 14.40 del miércoles, cuando se detectó una fuga de gas en las obras destinadas a completar la accesibilidad de la estación de la línea 5 del metro de Plaza de Sants. Una tubería del gas quedó afectada durante los trabajos y hasta el lugar se desplazaron los Bomberos de Barcelona y técnicos de la compañía suministradora para intentar cortar el escape. A las 22.50, mientras continuaban los trabajos para obturar y reparar la conducción, se produjo una deflagración que dejó heridos a ocho trabajadores. La explosión originó una gran llamarada que los Bomberos mantuvieron controlada durante toda la madrugada mediante cinco mangueras. La llama estuvo ardiendo 12 horas. En lo que va de mes ya han sido tres los incidentes relacionados con obras de la infraestructura. Unas obras que han herido a ocho operarios, se ha cortado el servicio ferroviario y han obligado a desalojar a 300 vecinos. El teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha dicho este jueves que el Consistorio reclamará explicaciones a las empresas responsables.