Los recipientes plásticos pueden liberar microplásticos y compuestos químicos cuando entran en contacto con alimentos calientes, sobre todo si son grasos o ácido - (Imagen Ilustrativa Infobae)El almacenamiento de comida caliente en recipientes de plástico —habitualmente llamados contenedores — es una costumbre cotidiana en hogares y comercios del mundo, sobre todo por la practicidad y bajo costo de estos envases. Muchas personas optan por transferir la comida recién preparada directamente a estos recipientes para guardarla en el refrigerador o transportarla, sin considerar los posibles efectos que esta práctica puede tener en la conservación de los alimentos y en la seguridad alimentaria.A pesar de la popularidad de los envases plásticos reutilizables, existen crecientes interrogantes sobre cómo responden estos materiales al contacto con alimentos calientes. La preocupación principal se centra en el potencial de los plásticos para liberar microplásticos y compuestos químicos hacia la comida, especialmente cuando el recipiente se somete a temperaturas elevadas, como ocurre al almacenar sopas, guisos o cualquier preparación recién salida del fuego. Estudios internacionales recientes han puesto el foco en la migración de sustancias como los ftalatos, bisfenoles y otros aditivos plásticos, que pueden transferirse al alimento bajo ciertas condiciones y, con el tiempo, acumularse en el organismo humano.PUBLICIDADEstudios citados por la Academy of Nutrition and Dietetics y la BBC advierten que el calor aumenta la migración de ftalatos, bisfenoles y otros aditivos del plástico a la comida - GREENPEACE
Guardar comida caliente en plástico se vincularía con mayor migración de químicos
Revisiones de la literatura y reportes de organismos señalan que el calor favorece el paso de ftalatos, bisfenoles y partículas desde envases reutilizables hacia los alimentos, sobre todo si son grasos o ácidos









