NoticiaGuardar la comida en recipientes poco profundos favorece un enfriamiento más seguro. Foto: iStock22.07.2026 09:39 Actualizado: 22.07.2026 09:43
Esperar a que el almuerzo se enfríe por completo antes de guardarlo en una 'coca' o un 'topper' es una práctica habitual en muchos hogares. La razón suele ser la creencia de que tapar un alimento caliente hace que se dañe más rápido o favorece la aparición de bacterias. Sin embargo, una ingeniera de alimentos asegura que ese concepto no corresponde a lo que realmente ocurre.Mariana Zapién, creadora de contenido especializada en seguridad alimentaria y conocida en redes sociales como @ingdetusalimentos, explicó que el problema no está en cubrir el recipiente mientras el alimento aún conserva calor, sino en el tiempo que permanece fuera de refrigeración."¿Tapar la comida caliente hace que se eche a perder? Te lo explico como ingeniera en alimentos. La respuesta corta es no", afirmó al iniciar su explicación.Guardar la comida en recipientes poco profundos favorece un enfriamiento más seguro. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Uno de los mitos más populares sostiene que el vapor liberado por los alimentos calientes se convierte en agua dentro del recipiente y que esa humedad adicional acelera su descomposición.Zapien aclara que ese proceso físico ocurre de manera distinta. "Lo único que pasa es que el vapor choca con la tapa, se enfría y vuelve a convertirse en agua y esa agua ya estaba dentro de la comida, no aparecen bacterias por arte de magia ni la condensación hace que el alimento se descomponga", explicó.Después de la cocción, la mayoría de los microorganismos presentes en los alimentos son eliminados por las altas temperaturas. No obstante, algunas bacterias pueden sobrevivir en forma de esporas resistentes al calor.Según explicó la ingeniera, entre ellas se encuentran Bacillus cereus y Clostridium, microorganismos capaces de desarrollarse nuevamente cuando encuentran condiciones favorables. "Lo que importa no es el vapor, sino el tiempo", señaló.Guardar la comida en recipientes poco profundos favorece un enfriamiento más seguro. Foto:iStock LEA TAMBIÉN La especialista indicó que, si el alimento permanece durante un periodo prolongado entre aproximadamente 5 °C y 60 °C, esas esporas pueden activarse, multiplicarse y, en determinados casos, producir toxinas que representan un riesgo para la salud.Ese rango de temperatura es ampliamente reconocido en microbiología alimentaria como la denominada ‘zona de peligro’, donde el crecimiento bacteriano puede acelerarse si no se aplican medidas adecuadas de conservación.Durante su explicación, Zapién hizo referencia a una investigación que evaluó cientos de procedimientos reales para determinar cuáles factores influyen más en un enfriamiento seguro de los alimentos."De hecho, un estudio analizó más de 220 procesos reales de enfriamiento y encontró que el factor más importante para enfriar los alimentos de forma segura no era poner o no la tapa, sino la profundidad del alimento", explicó.De acuerdo con ese análisis, los alimentos almacenados en recipientes con una profundidad cercana a cinco centímetros o menos presentaban un riesgo considerablemente menor de crecimiento bacteriano, incluso cuando permanecían tapados.Esto ocurre porque las porciones pequeñas permiten que el calor salga con mayor rapidez y que el alimento alcance antes temperaturas seguras para su conservación.La ingeniera recomienda no esperar a que la comida permanezca durante largos periodos a temperatura ambiente antes de refrigerarla. En lugar de ello, aconseja dividir los alimentos en recipientes pequeños y poco profundos para acelerar el enfriamiento y llevarlos al refrigerador lo antes posible. LEA TAMBIÉN Cuando la preparación todavía está hirviendo y produce abundante vapor, también sugiere una medida sencilla. "Si está hirviendo y libera muchísimo vapor, puedes dejar la tapa ligeramente entreabierta unos minutos y después cerrarla", indicó.La experta concluye que el factor determinante para conservar adecuadamente los alimentos no es el recipiente ni la condensación que se forma en la tapa, sino reducir el tiempo que permanecen expuestos a temperaturas que favorecen la proliferación de microorganismos. "Lo malo no es el vapor, sino dejar la comida demasiado tiempo a temperatura ambiente", finalizó.Pablo Pachón RamírezRedacción Alcance DigitalEL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








