NoticiaLa investigación, liderada por científicos en Chile y publicada en Nature, identifica un enorme cuerpo gaseoso que orbita una enana marrón.Hasta ahora, los astrónomos habían identificado más de 400 satélites naturales dentro del sistema solar. Foto: iStockPERIODISTA23.07.2026 06:31 Actualizado: 23.07.2026 06:31

Después de décadas de búsqueda y del descubrimiento de más de 6.000 exoplanetas, un grupo internacional de científicos logró identificar por primera vez un satélite natural fuera del sistema solar, un hito que podría transformar el estudio de la formación de los sistemas planetarios.El hallazgo, publicado este miércoles en la revista Nature, fue liderado por investigadores de la Universidad Diego Portales y del proyecto Núcleo Milenio YEMS, en Chile, a partir de observaciones realizadas con el Observatorio Europeo Austral (ESO)."Es el primer satélite natural que encontramos fuera del sistema solar. Se trata de un cuerpo gaseoso del tamaño de Júpiter que orbita una enana marrón cada 170 días", explicó a EFE la astrofísica Alice Zurdo, profesora de la Universidad Diego Portales y directora del proyecto YEMS.Hasta ahora, los astrónomos habían identificado más de 400 satélites naturales —o lunas— dentro del sistema solar, pero ninguno alrededor de objetos ubicados en otros sistemas estelares, pese a que la búsqueda se había intensificado durante más de 40 años.Aunque el descubrimiento ya es considerado histórico, los investigadores aún debaten cómo clasificar este objeto.El satélite posee una masa similar a la de Júpiter y no orbita un planeta, sino una enana marrón denominada CD-35 2722, un tipo de objeto con aproximadamente la mitad de la masa del Sol que se encuentra entre un planeta gigante y una estrella."Este sistema es difícil de definir usando palabras basadas en nuestro sistema solar, como planeta y luna", explicó el investigador chileno Kevin Hoy, también integrante del estudio.Por ello, los científicos consideran que el nombre es secundario frente a la importancia del descubrimiento, que demuestra que pueden existir configuraciones planetarias muy distintas a las conocidas hasta ahora.Para detectar este objeto, el equipo utilizó el instrumento CRIRES+, instalado en uno de los telescopios del Observatorio Europeo Austral en Chile.La técnica empleada fue el método de velocidad radial, el mismo que permitió descubrir el primer exoplaneta alrededor de una estrella similar al Sol. Consiste en medir pequeños movimientos o "bamboleos" del objeto principal provocados por la gravedad del cuerpo que lo orbita.Según los investigadores, la precisión alcanzada por este instrumento permitió obtener una evidencia sólida de la existencia del satélite.El hallazgo también sirve como anticipo de lo que será posible con el futuro Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del ESO, cuyo espejo de 39 metros permitirá detectar satélites mucho más pequeños y estudiar con mayor detalle sistemas planetarios lejanos.Expertos independientes destacaron la importancia del avance. El investigador del Centro de Astrobiología de España Jorge Lillo-Box señaló que el principal aporte del estudio es demostrar el enorme potencial tecnológico de los nuevos instrumentos astronómicos para detectar objetos extremadamente débiles.Por su parte, el astrofísico Javier Peralta, de la Universidad de Sevilla, comparó este descubrimiento con el inicio de la era de los exoplanetas y afirmó que ayudará a comprender mejor cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios en el universo.Con información de EFE Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.