La capacidad para reconocer formas geométricas y distinguir patrones como ángulos rectos o líneas paralelas no es una habilidad exclusivamente humana. Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos) ha demostrado que monos, niños y adultos comparten una intuición muy similar a la hora de identificar relaciones geométricas básicas. Los resultados, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, apuntan a que esta capacidad está muy ligada a las raíces evolutivas comunes entre los primates.

Hasta ahora, la comunidad científica consideraba que los primates no humanos no tenían una verdadera intuición geométrica y que conceptos de este tipo estaban fuera de su alcance. Sin embargo, este nuevo trabajo contradice esa idea al mostrar que especies distintas son capaces de reconocer regularidades geométricas de forma espontánea, incluso cuando no disponen de otras pistas visuales que faciliten la tarea.

Para comprobarlo, el equipo de investigación diseñó un experimento con cuatro macacos rhesus y cuatro babuinos oliva. Los animales participaron voluntariamente en un juego mediante una pantalla táctil en el que recibían pequeños premios de fruta cuando acertaban. Su misión consistía en emparejar figuras bidimensionales atendiendo únicamente a su semejanza geométrica, ya que los objetos no presentaban diferencias relevantes de color, tamaño o forma que pudieran servir como referencia.