EditorialEn el piedemonte llanero de Villavicencio hay un gigantesco ventanal que motiva e invita a soñar con el progreso.La Orinoquia (254.000 km²) posee el 32,5% del agua y 48% de los humedales del país. TNC resalta que conservarla es clave ante el cambio climático. Foto: Oscar Galvis23.07.2026 03:50 Actualizado: 23.07.2026 03:50
A unos 10 kilómetros de la capital del Meta, en una zona semi boscosa y a una altura que alcanza los 1.170 metros sobre el nivel del mar, se llega a la vereda Buenavista, un enorme ventanal enclavado en el piedemonte llanero, que nos invita a explorar y conocer todo un mar verde de praderas y bosques de galería, que se hace irresistible y se llama la Orinoquia colombiana.Es justamente en este territorio, que representa cerca del 22 por ciento del territorio nacional, en donde los expertos y líderes empresariales, dicen que arranca el futuro de Colombia porque a mediano plazo puede convertirse en un nuevo motor agroindustrial y en el puente ideal para la transición energética del país.Lo ratifican los estudios de Fedesarrollo, que advierten que si se desarrolla una agenda agroindustrial en la Orinoquia (replicando modelos de alta productividad como el de Mato Grosso en Brasil) sería significativo el aporte a la economía nacional para el año 2045. La expansión de cultivos de palma de aceite, arroz, maíz, cacao y la tecnificación de la ganadería bovina sustituirán importaciones y generarán miles de empleos rurales, direccionando una clara ruta al desarrollo. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








