El cambio climático está agravando la sequía en toda Europa, con episodios de calor que están provocando la evapotranspiración de las reservas de agua y dejando suelos resecos que favorecen la producción de incendios forestales, según un estudio de World Weather Attribution (WWA).El estudio 'Sequía en Europa: el calor extremo agota las reservas de agua del continente' alerta de que las tendencias regionales de precipitaciones siguen siendo dispares, y el calor, antes limitado a los meses de verano, llega cada vez más temprano acompañado de una atmósfera cada vez más seca.Esta situación "está agravando" la sequía en Europa, resecando los suelos y evaporando las reservas de agua, apuntan investigadores de Países Bajos, Suiza, Austria, Reino Unido, Hungría, Rumanía, Eslovenia, Alemania, Lituania, República Checa y España, participantes en el estudio.Olas de calor e incendiosSeñalan que aunque el verano aún está lejos de terminar, las "implacables" olas de calor y las condiciones de sequía ya han provocado pérdidas agrícolas, peligrosos incendios forestales y niveles de los ríos históricamente bajos. En España, en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 22 de julio, se han calcinado ya 101.163,82 hectáreas forestales, frente a las 24.133,26 registradas en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con los datos facilitados este miércoles por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO).Además, este año se han registrado 22 grandes incendios forestales (GIF), frente a una media de 9 en el mismo periodo de la última década, señala el MITECO a raíz de las cifras provisionales facilitadas por las comunidades autónomas y el Servicio Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) de Copernicus.Mientras en Francia, como indica el estudio basado en datos de EFFIS, desde comienzos de año se han calcinado cerca de 42.000 hectáreas, una cifra muy superior a la del mismo periodo de 2025. En este contexto, los investigadores de WWA alertan de que los agricultores franceses se enfrentan a su "peor cosecha de maíz" en los últimos 50 años, mientras que Rumanía ha perdido "más de un millón de hectáreas de cultivos". Asimismo, el secado de los principales ríos está afectando al transporte fluvial y arriesgando la producción energética, parámetros que "amenazan con hacer subir el precio de los productos básicos".Precipitaciones, calor y sequíaSubrayan que el verano europeo de 2026 se está caracterizando no solo por ser "excepcionalmente cálido", sino también por ser "excepcionalmente seco" en Europa Central y Occidental con base en los datos de Copernicus. Los resultados revelan que aunque las tendencias a largo plazo de las precipitaciones varían -de abril a junio de este año-, amplias zonas del continente, desde el suroeste de Portugal hasta el noreste del sur de Finlandia, "han registrado precipitaciones por debajo de lo normal".Se afirma que, en la región occidental de Europa, no se muestra un cambio a largo plazo en las precipitaciones de abril a junio en esta zona, ni en las observaciones ni en los modelos climáticos. No obstante, se apunta que si se toma en cuenta la media europea occidental entre abril y junio, "la falta de lluvia no se debe claramente al cambio climático".Aumento de la evapotranspiraciónEl estudio apunta al calor como factor determinante de la sequía y los episodios de calor extremo como aceleradores potenciales de la evaporación y el agotamiento de la humedad del suelo.Asegura que en el caso de la evapotranspiración potencial, tanto las observaciones como los modelos climáticos muestran fuertes aumentos en toda la región, lo que provoca "una sequía agrícola y ecológica cada vez más probable e intensa". Destaca que unas condiciones de alta evaporación como las observadas entre abril y junio de 2026 "se han vuelto unas 80 veces más probables o, lo que es lo mismo, un 7 % más intensas".
Un estudio alerta de que el cambio climático agrava la sequía en Europa y favorece el riesgo de incendios
Los investigadores atribuyen al calor extremo el aumento de la evaporación de las reservas de agua y advierten de pérdidas agrícolas, ríos con caudales mínimos y más grandes fuegos forestales.













