NoticiaLas olas de calor están acelerando la evaporación del agua y resecando los suelos.El calor extremo, que antes se concentraba en los meses de verano, ahora llega más temprano. Foto: iStockPERIODISTA23.07.2026 06:22 Actualizado: 23.07.2026 06:22

El cambio climático está intensificando la sequía en Europa al favorecer olas de calor cada vez más frecuentes y tempranas, que aceleran la evaporación del agua, resecan los suelos y aumentan el riesgo de incendios forestales, según un estudio publicado por la iniciativa científica World Weather Attribution (WWA).El informe, titulado Sequía en Europa: el calor extremo agota las reservas de agua del continente, señala que, aunque las tendencias de las precipitaciones varían según la región, el incremento de las temperaturas se ha convertido en el principal factor que agrava la escasez de agua en gran parte del continente.Los investigadores advierten que el calor extremo, que antes se concentraba en los meses de verano, ahora llega más temprano y está acompañado por una atmósfera más seca, lo que incrementa la evapotranspiración, es decir, la pérdida de agua del suelo y la vegetación hacia la atmósfera.Como consecuencia, Europa ya enfrenta pérdidas agrícolas, incendios forestales de gran magnitud y niveles históricamente bajos en algunos ríos, incluso cuando la temporada de verano aún no termina.En España, entre el primero de enero y el 22 de julio, se han quemado más de 101.000 hectáreas de bosque, una cifra que cuadruplica las cerca de 24.000 hectáreas registradas en el mismo periodo de 2025, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Además, este año se han contabilizado 22 grandes incendios forestales, frente a un promedio de nueve durante la última década.En Francia, por su parte, el estudio indica que cerca de 42.000 hectáreas han sido consumidas por el fuego desde comienzos de año. El impacto también se refleja en el sector agrícola, donde los investigadores alertan que el país podría enfrentar la peor cosecha de maíz de los últimos 50 años.La investigación también destaca la situación de Rumanía, donde más de un millón de hectáreas de cultivos se han perdido debido a la sequía, mientras que la disminución del caudal de los principales ríos europeos está afectando el transporte fluvial y la generación de energía, con posibles repercusiones sobre el precio de los alimentos y otras materias primas.Los científicos analizaron el efecto de las actividades humanas sobre el clima mediante el estudio de las precipitaciones, la humedad del suelo y la evapotranspiración potencial, una medida de la capacidad de la atmósfera para extraer humedad del terreno.Los resultados muestran que, aunque la reducción de las lluvias entre abril y junio no puede atribuirse de manera clara al cambio climático en Europa occidental, el aumento de las temperaturas sí está intensificando la sequía.De acuerdo con el estudio, las condiciones de elevada evapotranspiración registradas durante ese periodo son ahora unas 80 veces más probables que en un clima sin calentamiento global y, además, presentan una intensidad aproximadamente 7 por ciento mayor.Los investigadores concluyen que esta combinación de calor extremo y mayor evaporación hace que las sequías agrícolas y ecológicas sean cada vez más frecuentes e intensas en Europa.*Con información de EFE Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.