La Unión Europea ha aprobado este jueves nuevas sanciones a Rusia por su guerra contra Ucrania. Tras varias semanas de debates, después de rebajar el alcance de las medidas por las exigencias de varios Estados miembros y el veto inicial de Grecia —que reclamó concesiones a su industria naviera—, los representantes de los Veintisiete han dado vía libre al llamado paquete 21 de restricciones. Un bloque de sanciones que estrecha el cerco sobre la industria y la economía rusas para tratar de ahogar su esfuerzo de guerra.El paquete 21 pone el foco en varios bancos rusos y en más industrias, en el ecosistema de criptomonedas que emplea la órbita del Kremlin y en la flota fantasma rusa, la red de barcos que transporta sus hidrocarburos sorteando las sanciones de la Unión, así como en otros buques que la ayudan y encubren.Pero el contenido del paquete es menos ambicioso de lo previsto al principio. Atenas ha ganado finalmente el pulso a Bruselas y ha logrado una exención que permitirá seguir operando a uno de los armadores griegos que participa del negocio de transportar GNL (gas natural licuado) fuera de la UE. Podrá hacerlo solo con los contratos anteriores a la invasión a gran escala de Ucrania lanzada por el Kremlin en febrero de 2022, según fuentes diplomáticas conocedoras del acuerdo. Esa exención se revisará anualmente.Grecia ha levantado el bloqueo también a otra decisión clave para atenazar la economía rusa: la UE prorroga el tope al precio del petróleo ruso, manteniéndolo en 44,10 dólares el barril. Y lo hace in extremis. La medida expiraba este mismo jueves y, si no hubiera habido acuerdo, el precio habría subido por encima de los 58 euros por barril. Así, la UE ha logrado sacar adelante las nuevas sanciones a Rusia casi contra el reloj. Un fracaso habría sido una señal muy poderosa hacia el Kremlin.En el centro de la polémica ha estado la compañía naviera griega Dynagas, que controla 27 metaneros, buques rompehielos especializados en operar en el Ártico y transportar gas licuado ruso (GNL) hacia países de fuera de la UE. El Gobierno del conservador griego Kyriakos Mitsotakis alegaba que esa gran naviera hizo hace años una gran inversión, que no puede enviar a sus barcos a otras rutas y que, de hacerse efectiva la prohición total de transportar gas ruso a países de fuera de la UE, se vería obligada a venderlos. Apostillaba, además, que la consecuencia en ese caso sería que el mercado lo controlarían los rivales de Europa —Estados Unidos, Japón y China— más que dañar la economía de Moscú, que puede encontrar alternativas.La prohibición de transportar GNL ruso en realidad no está en el paquete 21 de sanciones, el que se ha aprobado finalmente este jueves, sino en el número 19, acordado a finales del año pasado. Pero Atenas, que asegura que no había referencias a transferir gas a países de fuera de la UE en el texto legal original y que la Comisión Europea lo había colado por la puerta de atrás, ha utilizado las nuevas sanciones para introducir una enmienda.El Ejecutivo comunitario presentó el paquete 21 de sanciones como una respuesta contundente a los duros ataques de Rusia contra Ucrania. Pese a que ya no está en el Gobierno de Hungría el ultra Viktor Orbán, muy afín al Kremlin y que bloqueaba tradicionalmente las sanciones, su aprobación se había complicado. Pero finalmente, con esa rebaja impuesta por Grecia, ha salido adelante.Causar daño a la economía“Este paquete apunta aún más a los flujos de ingresos de Rusia, obstaculiza su flota en la sombra y perturba sus cadenas de suministro”, ha asegurado Helen McEntee, ministra de Exteriores de Irlanda, el país que ejerce este semestre la presidencia del Consejo de la UE y canaliza las negociaciones entre los Estados miembros. Las nuevas sanciones están orientadas a causar daño a la economía rusa. La UE incluirá en su lista negra 218 nombres de personas y empresas vinculadas a la invasión, que tendrán prohibida la entrada en territorio comunitario y verán congelados todos sus activos en la Unión. Europa introduce, además, a otros 32 bancos rusos en su lista de sanciones, empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo.“En un momento en el que Ucrania ha construido un impulso militar, nuestras sanciones continúan debilitando los fundamentos económicos del esfuerzo bélico de Rusia”, ha afirmado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en las redes sociales.Sin embargo, las sanciones que han recibido el visto bueno hoy de los Veintisiete son menos ambiciosas que la propuesta inicial de Bruselas. Además de las reservas de Grecia por su sector naval, Bulgaria vetó la iniciativa de incluir en la lista negra al patriarca Kiril de la iglesia ortodoxa rusa y a Vagit Alekperov, fundador y principal accionista de Lukoil. Alemania y Portugal se opusieron a limitar la entrada de pescado procedente de Rusia. Austria logró una exención relacionada con el banco Raiffeisen Bank. E Italia y Francia han descafeinado la idea de limitar los visados a combatientes rusos.
Grecia gana el pulso y la UE aprueba un paquete de sanciones a Rusia menos ambicioso de lo previsto
Bruselas acepta incluir una exención a la prohibición de transportar gas licuado ruso para beneficiar a una gran empresa griega














