En su 19 paquete, los Veintisiete sancionan el sector del gas natural licuado ruso, la flota fantasma y limita los movimientos de diplomáticos rusos en territorio europeo

Justo antes del comienzo de una nueva reunión de sus líderes con el respaldo a Ucrania en lo más alto de la agenda, y horas después de la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones contra el sector petrolero ruso, los Veintisiete han aprobado formalmente este jueves su nueva tanda de sanciones contra Moscú. Un paquete que busca endurecer el cerco al sector energético que nutre la maquinaria de guerra de Vladímir Putin con una prohibición gradual de las importaciones de gas natural licuado (GNL), y amplía la presión sobre la flota fantasma rusa, además de restringir los movimientos de diplomáticos rusos en territorio europeo y el acceso a criptoactivos a ciudadanos rusos, entre otros.

“Hoy es un buen día para Europa y Ucrania”, ha celebrado el ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasumssen, cuyo país ejerce este semestre la presidencia de turno de la UE. La decisión ha sido tomada en cuanto Eslovaquia ha levantado su oposición a un paquete que llevaba semanas listo, pero que requiere la unanimidad para poder salir adelante.