El Partido Popular ejecuta las ideas de Vox en materia migratoria. Tras firmar acuerdos de coalición en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, los populares hacen suyas las fórmulas de la extrema derecha para frenar la fuga de votantes hacia posiciones más ultras. Este miércoles, el País Valencià sellaba unos Presupuestos Autonómicos que reconocían la "prioridad nacional", una expresión que Vox introdujo en el pacto de gobierno para gobernar Extremadura junto a María Guardiola, y que poco a poco se empieza a replicar por toda España. Además, Alberto Núñez Feijóo deslizaba una reforma del Código Civil para restringir el acceso a la nacionalidad española por parte de extranjeros, PublicidadEste miércoles, Feijóo se lanzaba durante su comparecencia para realizar un balance del año político antes del parón vacacional y aplicaba la misma expresión que hace unos meses usaba Santiago Abascal para atacar a Pedro Sánchez. "El señor X es Sánchez", sostenía para referirse a la presunta corrupción del Ejecutivo. Pero no han quedado ahí las apropiaciones que el PP ha hecho sobre el ideario de Vox. El líder de la oposición dejó entrever en su declaración ante los medios que trabaja para, en el caso de alcanzar la Moncloa, "ordenar el Código Civil para reordenar las nacionalidades españolas". Una frase que generó más preguntas y por la que se vio obligado a responder de nuevo, aunque generando más dudas que certezas. "Le confirmo que estamos estudiando una modificación del Código Civil en materia de nacionalidad. Estamos analizando, de acuerdo con el derecho comparado, un punto de equilibrio entre los derechos y las obligaciones de una persona a la que se le concede un pasaporte español, así como el arraigo y la presencia afectiva y efectiva que debe tener esa persona. Por lo tanto, le anticipo que la ley no va a regalar pasaportes. El pasaporte hay que merecerlo. La nacionalidad española no se regala, como no la regala ningún país serio"Público se ha puesto en contacto con el Partido Popular y las fuentes oficiales han optado por no dar explicaciones más desarrolladas sobre esta propuesta. Sin embargo, fuentes del Comité de Dirección aseguran que la propuesta no es nueva y que ya se recogía en el Plan Nacional para inmigración que el PP presentó el pasado octubre en Barcelona. Aunque en aquel texto no aparece ni una sola vez la idea de reformar el Código Civil, sí se reflejan promesas como elevar "el nivel de exigencia lingüística hasta el B2" e implantar "una prueba reforzada de conocimiento institucional, legal, cultural e histórico, para garantizar el compromiso con nuestra democracia y valores". Las voces populares consultadas aclaran que esas reformas se harían a través del Código Civil y que lo más apropiado sería diseñar un apartado propio y ampliar los artículos que aparecen ahora.Sea una propuesta nueva o antigua, Vox ya contemplaba esta medida en su programa electoral de 2023. Entonces, la formación ultra proponía una reforma para "impedir la adquisición abusiva de la nacionalidad española". El partido ultra sostenía que "la adquisición de la nacionalidad debe estar sometida en cualquier caso a una integración real y comprobable". En esta misma intervención, Feijóo usaba la expresión "ingenería social", que ya hizo suya en el pasado en otras ocasiones, para denostar los planes de Sánchez de regular las nacionalidades de nietos de españoles. La expresión forma parte del lenguaje habitual ultraderechista. "Estoy convencido de que esta ingeniería social no tiene objetivos inocentes…", aseguraba a comienzos de julio, en un intento de deslizar que el Gobierno busca regularizaciones masivas para comprar votos. PublicidadMás allá de todas las expresiones de Feijóo que guardan reminiscencias de Vox, esta semana también han quedado sellados unos Presupuestos Autonómicos para el País Valencià que han recogido por primera vez la expresión "prioridad nacional". Aunque Juan Francisco Pérez Llorca es de los pocos presidentes autonómicos del PP que no gobierna en coalición con Vox, ya se ha visto obligado a hacer esta concesión a los de Abascal e introducir un término que se ha vuelto la principal bandera política de la extrema derecha. El texto valenciano usa esa expresión para hablar de políticas en materia de vivienda: "Desarrollar medidas que faciliten el acceso de jóvenes a una vivienda en zonas rurales despobladas, colaborando en las actuaciones de dinamización del entorno rural, incorporando el principio de prioridad nacional, adecuado a la legalidad vigente, que procure la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable en la Comunidad Valenciana, con el objetivo de asegurar la relación efectiva y afectiva del solicitante a la región". Tanto Feijóo como los Presupuestos valencianos hablan de una relación con España y la Comunidad Valenciana "efectiva y afectiva", un añadido que pretende rebajar la dureza que proyecta la idea de "prioridad nacional" al ser discriminatoria.